Rebajas y cuestas de enero

Ratita Presumida.001

*Play it Loud!

Las Navidades acaban de cerrar sus puertas y dicen que el camino al salir de ellas suele estar algo inclinado hacia arriba. Así nos hayamos portado, habrá que subir la cuesta o, incluso, escalarla (se recomienda el uso de arnés y otros sistemas de sujeción si se ve uno en la necesidad). Pero no contentos con los excesos de las Pascuas, sin tregua alguna, nos topamos con las rebajas. Si habéis sido previsores, puede que hayáis guardado algunos euros para destinarlos a tal fin, algunos hasta habrán aplazado la entrega de regalos y los más afortunados quizás hayan reservado el aguinaldo.

Yo debo estar enfermando de alguna manera, pero tengo cero ganas de poner un pie en una tienda de ropa. Quienes me conocen o me tienen cerca me habrán escuchado mil y una vez quejarme de mis “crisis de armario” (esas que te atrapan delante del mismo durante minutos eternos, incapaz de combinar algo medianamente decente sin que el nivel de frustración se dispare por los aires). Y ahora que llega el momento de invertir algunos ahorrillos en que mi fondo de armario vuelva a tener algún sentido, no me apetece ni lo veo necesario. Si fuera por ganas, me compraba una máquina de coser y confeccionaba mi propia ropa (añadido a mi lista de propósitos felices).

De un tiempo a esta parte sólo quiero comprar cosas bonitas que me permitan crear. Así que, en las últimas semanas, he adquirido algunos papeles tintados de la India, una encuadernadora, rotuladores para cerámica, lienzos y acuarelas, algunos kits DIY varios (pasé por Tiger y casi me llevo la tienda). El otro día entré en un supermercado y en lugar de salir de allí con comida, lo hice con una plastificadora entre mis brazos. Quiero comprarme una máquina para hacer chapas, como mi amiga Marisa, y una preciosa puertecita para el Ratoncito Pérez (de esas que venden en la preciosa tienda Oui Oui y que podéis ver aquí) con todos sus diminutos y adorables accesorios. Para así fantasear con ser una pequeña Ratita Presumida (de las que se lava la carita con brillantina).

Es muy probable que mi blog jamás aspire a ser el de una egoblogger, puede que incluso alguna de ellas sienta el deseo de venir a rescatarme. Pero yo estoy la mar de feliz. A medida que mi Diógenes crafter aumenta y el espacio disponible en mi casa disminuye, crecen mis ganas de hacer cosas y de compartirlas. Si todos mis proyectos mentales llegan a buen puerto, este 2014 será un año muy productivo.

Y para echarle una manilla al armario y sus crisis, ya si acaso nos pasamos a dar una vuelta por las segundas (o terceras) rebajas, que dicen que es ahí cuando sacan lo bueno…

Es viernes. ¡A disfrutar!

fin post-

Anuncios

4 comentarios en “Rebajas y cuestas de enero

  1. Jajajajaja!! Yo vivo en una crisis de armario permanente! Pero sí, lo confieso, me gusta más una tienda de ropa que a un tonto un lápiz, me bebo los egoblogs como si fueran agua…xDD…pero como mi presupuesto es de clase trabajadora, con pillarme una chaquetilla mona me conformo :P
    Hasta chapas vas a hacer?! Mola! Suerte!

    • ¡Jajaja! A ver, que yo te mentiría si te dijera que no me gustaría tener el armario de una egoblogger, pero dado mi sueldecito de clase obrera, ¡tengo que elegir! Manualidades o trapitos… Y me va tirando más lo primero. Pero una vueltecita tendré que darme, claro.
      Lo de las chapas es aún un deseo, lo pondré en mi próxima wishlist de regalos, jeje.
      ¡Un besote!

¡Si te ha gustado, comenta!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s