Una de piratas y niños perdidos

Peter Pan y los piratas

#PlayItLoud!

El otro día, en una de mis ochocientas tormentas de ideas diarias, se me vino a la cabeza aquello de “el síndrome de Peter Pan”. Lejos de la definición oficial y los síntomas que sufren las personas que pueden llegar a padecerlo (aunque según la wikipedia no está catalogado como enfermedad psicológica existente), mi mente tomó su propio camino y acabé montándome mi película de piratas y niños perdidos en este país de Nunca Jamás (y tanto). A veces no queda otra que dejar que salga.

La divagación comenzó un poco así…

Yo debo padecer cierta variante del síndrome de Peter Pan, una variante buena, de esas que te permite aceptar que a los treinta hay cosas con las que sólo tú puedes lidiar, responsabilidades que son tuyas, como pagar las facturas, trabajar o aprender a alimentarte equilibradamente cuando no es tu madre quien se encarga de suministrarte la cantidad correcta de proteínas y carbohidratos. Pero por más años que cumpla, sigo sintiéndome como la niña que siempre fui. Conservo mis miedos infantiles, me emociono y me sorprendo con los pequeños detalles y, si me lo propones, soy capaz de sacar la colección de Barbies que tengo en casa de mis padres y jugar a vestirlas y peinarlas un ratito. ¡Ah! Y por si no os habéis dado cuenta, me paso las horas fabricando manualidades, recortando, pegando y creando ilustraciones con carácter infantilón.

De pequeña tenía muy claro que los mayores se sentían mayores y ya. No sé bien como explicarlo. Estaba claro que habían sido niños, pero no concebía eso de que con más de treinta pudiesen sentirse identificados con los pequeñines que un día fueron. Supongo que es algo que asimilas a la vez que cumples años. A día de hoy empiezo a tener claro que incluso los abuelitos de más de ochenta conservan ese yo infantil, esa capacidad de sorpresa, ese espíritu juguetón. Por más que sus nietos los miren y piensen que siempre fueron así.

Todos llevamos a Peter Pan dentro, pero hay quienes le sueltan la mano demasiado pronto y adquieren espíritu de Capitán Garfio, como los políticos malos. Así como aquél destrozaba relojes para ignorar el paso del tiempo, éstos destrozan ilusiones y esperanzas para acabar con los niños de cero a cien años, para erradicar esos pensamientos felices que te hacen despegar los pies del suelo y poder volar sin alas. Ellos nos convierten en niños perdidos. Son piratas. De esos que saquean y se llenan los bolsillos de oro mientras te piden que seas comprensivo y paciente, al tiempo que acaban con la rama del árbol donde duermes y visten de gala sus camarotes. Esos que permiten que los niños perdidos tengan que inventarse la comida por no dar mala imagen, mientras se ponen las botas en restaurantes de postín.

Es difícil seguir siendo un niño en los tiempos que corren y, sin embargo, es el mejor momento para rescatar al pequeñajo que llevamos dentro. Para valernos de ese espíritu de cabezotas incansables que no dan su brazo a torcer hasta que consiguen lo que se han propuesto, para hacer piña, como en el cole, para gritar muy alto y muy fuerte, para convertirnos en el cocodrilo que finalmente acaba con el viejo Garfio y enseña al mundo lo que de verdad es. Un anciano triste y acabado al que nunca le enseñaron a ser un niño.

Reid como niños, soñad como niños, luchad como niños. Sólo así conseguiremos hacer zarpar al barco pirata.

¡Que paseis un gran fin de semana!

fin post-

 

Anuncios

11 comentarios en “Una de piratas y niños perdidos

  1. Tienes toda la razón Esther!
    Sólo con un espíritu de Peter Pan seremos capaces de reír, crear, jugar, levantarnos y vivir en armonía, porque los niños son los únicos que no tienen miedo y viven libremente. Eso es lo que están intentando quitarnos, así que ¡viva Peter Pan!
    Por cierto, eres una máquina escribiendo. Muac.

  2. Hay algo más bonito que ser siempre niños? ??? Y vivir protegidos sin problemas ni responsabilidades !!!!!! Pero no dejemos nunca de soñar y saquemos de vez en cuando el niño que llevamos dentro. Algun dia este país cambiará. ♥♥♥♥♥

    • Los sueños son poderosos si se cree en ellos. Así que tendremos que aportar nuestros granitos de arena para que los piratas zarpen lejos y pronto, muy pronto :)
      Besitos

  3. No puedo estar más de acuerdo. Yo sigo pensado que estoy en los 20 cuendo en realidad ando más cerca de los 40… y no lo concivo! Yo? Si te despistas le churrimango el cuento de pintar a mi sobri, sigo viendo programas de animales y cantando canciones de Parchís. Veo a otras chicas de mi quinta y las veo mamis, esposas, todas unas mujeres de su hogar… y yo no me encuentro 😉

    • Desde mi punto de vista lo importante es sentirse joven e incluso niño sin que cumplir años suponga ningún trauma. Cada edad conlleva además una serie de ventajas e inconvenientes. Cuando yo era niña, quería ser grande, ahora que soy grande, hay veces que quisiera ser pequeña. Uno puede sentirse como buenamente le plazca, siempre que asumas y aceptes los años cumplidos y vividos :)
      Un besote y gracias por tu comentario (¡qué feliz me hace leeros!)

    • Jajaja… Con tu espíritu guerrero es normal que valores eso de que meta un poquitín de caña ;) Me alegra un montón que te haya gustado tanto mi crítica “cute” a la situación que vivimos. Y me contengo mucho, porque en el mundo real si me sacas el tema, escupo veneno :P
      ¡Un besote, guapa!

¡Si te ha gustado, comenta!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s