Deseos veraniegos

Máquina de escribir y acuarelas 1

#PlayItLoud

Es verano y este año tengo ganas de pasármelo bien haciendo cosas bonitas. No me llaman los planes locos y desenfrenados, ni las noches de bailes y copas pasadas de alcohol. No quiero ir a la playa por sistema para mantener el bronceado de rigor, no me apetece perderme entre una multitud. Quiero paz y calma, días cálidos y noches frescas, bajar a la piscina cuando aún no hay nadie y escaparme a la playa un lunes por la mañana. Quedar con amigos de los buenos para almorzar, compartir con ellos un café helado, sentarme en una terraza de noche y beberme un tinto con limón, conversar sin darme cuenta de que pasan los minutos y saborear un gin tonic a pequeños sorbitos. Escuchar música y cantar una y otra vez mis canciones favoritas. Una y otra vez.

máquina de escribir

Me compré esta máquina de escribir hace nueve años en una charity shop de Londres por diez libras. No me lo pensé, ni hice planes mentales de qué haría con ella. Llegué a casa, comprobé que funcionaba, escribí cuatro tonterías y la cerré. Así ha permanecido durante todo este tiempo. Se trasladó conmigo en cada una de mis mudanzas inglesas y decidí conservarla cuando regresé a España. Hace un par de meses el señor Wayne, quizás harto de ver el trasto dando vueltas por los rincones de las dos casas que hemos compartido hasta la fecha, la destapó y la colocó en una de las estanterías del salón, donde luce bien bonita. Desde entonces venía mirándola y preguntándome si funcionaría, si le quedaría algo de tinta fresca después de casi una década, si aún tendría algo que decir.

canción y acuarela

Llevo unas semanas acuarelizando mi vida. Me duermo pensando en colores al agua y me levanto con combinaciones mágicas en mi cabeza (aunque aún me falte la destreza para que al plasmarla en el papel sean igual de ideales). Voy del estudio al salón y del salón a la terraza agarrada a mi estuche de lápices y mi paleta de acuarelas. Mezclo, juego, investigo, y un montón de hojas en blanco, deseando contar historias de colores, espantan el miedo a fracasar. Selecciono y descarto, pero conservo cada pedazo, hasta los que no han de mostrarse.

máquina de escribir y acuarelas 2

Mi máquina de escribir escribe, y no sólo tiene cosas que decir, sino que además las canta. Los colores de mi cabeza, mejor o peor combinados, le hacen compañía y le ayudan a contar historias mágicas, de miedos vencidos y nuevos caminos. Mi verano se hace bonito y presiento que voy a pasarlo muy bien.

canción y acuarela detalle

Si aún no sabes quien canta, dale al play y disfruta… ♥

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A vueltas con el invierno (en pleno verano)

Juego de Tronos - Jon Snow & Ygritte#PlayItLoud!

Si os digo eso de Winter is coming, seguro que sois muchos los que viajáis conmigo a cualquiera de los escenarios medievales de Juego de Tronos (que, por cierto, al fin acabó la “guerra” andaluza por ver quién se llevaba el premio de prestar sus localizaciones para grabar parte de la quinta entrega… Le tocó a Sevilla). Acabada la cuarta temporada (¡qué temporadón!), no tenemos más remedio que esperar hasta la próxima primavera para que vuelva a acercarse el invierno. Y qué corto se hace cuando llega.

Como ya dije cuando os enseñé la ilustración de Khaleesi, quedaban más por venir, así que hoy me animo con el chico bueno de la película, el apuesto Jon Snow. Pero como él solito es un poco sosete (mucho gris, mucho negro), me he decidido a traerlo acompañado de su querida chica pelirroja, la salvaje Ygritte (uno de mis personajes favoritos, por cierto, y es que las chicas pintan mucho en esta serie), y me atrevo incluso a dibujarle sonrisilla, que alguna vez (pocas) le hemos visto sonreír gracias a ella.

El post de hoy es un poco friki, lo sé, pero a veces una no puede evitar que le salga la vena. Y eso que yo no soy de las entregadas por completo a la historia, reconozco que no me he leído los libros, ni creo que vaya a hacerlo. No soy una gran fan de la fantasía medieval escrita y las veces que he intentado leer algo del estilo lo he acabado dejando a la mitad (cuestión de gustos). Sin embargo me encanta la serie y disfruto como una enana con los botes que el señor R. R. Martin nos hace dar con cada giro en el argumento.

Total, que le estoy cogiendo el gustillo a esto de dibujar a los protas de la serie, así que vuelvo a prometer nueva entrega. Ya sabéis que podéis sugerir quién o quiénes queréis que sean los protagonistas de la próxima ilustración.

¿Os animáis? Contadme, ¿cual es vuestro personaje favorito?

Que paseis un fin de semana genial.

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Una de piratas y niños perdidos

Peter Pan y los piratas

#PlayItLoud!

El otro día, en una de mis ochocientas tormentas de ideas diarias, se me vino a la cabeza aquello de “el síndrome de Peter Pan”. Lejos de la definición oficial y los síntomas que sufren las personas que pueden llegar a padecerlo (aunque según la wikipedia no está catalogado como enfermedad psicológica existente), mi mente tomó su propio camino y acabé montándome mi película de piratas y niños perdidos en este país de Nunca Jamás (y tanto). A veces no queda otra que dejar que salga.

La divagación comenzó un poco así…

Yo debo padecer cierta variante del síndrome de Peter Pan, una variante buena, de esas que te permite aceptar que a los treinta hay cosas con las que sólo tú puedes lidiar, responsabilidades que son tuyas, como pagar las facturas, trabajar o aprender a alimentarte equilibradamente cuando no es tu madre quien se encarga de suministrarte la cantidad correcta de proteínas y carbohidratos. Pero por más años que cumpla, sigo sintiéndome como la niña que siempre fui. Conservo mis miedos infantiles, me emociono y me sorprendo con los pequeños detalles y, si me lo propones, soy capaz de sacar la colección de Barbies que tengo en casa de mis padres y jugar a vestirlas y peinarlas un ratito. ¡Ah! Y por si no os habéis dado cuenta, me paso las horas fabricando manualidades, recortando, pegando y creando ilustraciones con carácter infantilón.

De pequeña tenía muy claro que los mayores se sentían mayores y ya. No sé bien como explicarlo. Estaba claro que habían sido niños, pero no concebía eso de que con más de treinta pudiesen sentirse identificados con los pequeñines que un día fueron. Supongo que es algo que asimilas a la vez que cumples años. A día de hoy empiezo a tener claro que incluso los abuelitos de más de ochenta conservan ese yo infantil, esa capacidad de sorpresa, ese espíritu juguetón. Por más que sus nietos los miren y piensen que siempre fueron así.

Todos llevamos a Peter Pan dentro, pero hay quienes le sueltan la mano demasiado pronto y adquieren espíritu de Capitán Garfio, como los políticos malos. Así como aquél destrozaba relojes para ignorar el paso del tiempo, éstos destrozan ilusiones y esperanzas para acabar con los niños de cero a cien años, para erradicar esos pensamientos felices que te hacen despegar los pies del suelo y poder volar sin alas. Ellos nos convierten en niños perdidos. Son piratas. De esos que saquean y se llenan los bolsillos de oro mientras te piden que seas comprensivo y paciente, al tiempo que acaban con la rama del árbol donde duermes y visten de gala sus camarotes. Esos que permiten que los niños perdidos tengan que inventarse la comida por no dar mala imagen, mientras se ponen las botas en restaurantes de postín.

Es difícil seguir siendo un niño en los tiempos que corren y, sin embargo, es el mejor momento para rescatar al pequeñajo que llevamos dentro. Para valernos de ese espíritu de cabezotas incansables que no dan su brazo a torcer hasta que consiguen lo que se han propuesto, para hacer piña, como en el cole, para gritar muy alto y muy fuerte, para convertirnos en el cocodrilo que finalmente acaba con el viejo Garfio y enseña al mundo lo que de verdad es. Un anciano triste y acabado al que nunca le enseñaron a ser un niño.

Reid como niños, soñad como niños, luchad como niños. Sólo así conseguiremos hacer zarpar al barco pirata.

¡Que paseis un gran fin de semana!

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El viernes es un estado de ánimo

wishlist de viernes

#PlayItLoud!

Los viernes, más que un día de la semana, son un estado de ánimo. Porque, a ver, que levanten la mano quienes, alguna vez, han maldecido a todos aquellos que proclaman felices en cada una de las redes sociales aquello de “por fin es viernes“. Y es que no, no todos disponemos de un fin de semana libre de responsabilidades y quehaceres obligatorios. Pero una cosa sí es cierta: todos tenemos nuestro viernes, aunque el resto de la gente lo conozca como miércoles e incluso como lunes. Aunque la semana que viene sean un jueves o un domingo. Lo sentiremos viernes, muy viernes.

Es viernes cuando al fin llega ese día en el que te quitas el saco del estrés de los hombros y sabes que toca disfrutar de esos pequeños placeres que hacen la vida más fácil, que curvan tus labios en una sonrisa y despejan el cielo de nubarrones negros. Los viernes son días bonitos para elaborar listas de deseos, esas famosas wishlists que tanto suenan en estos tiempos. Así que yo he aprovechado para confeccionarme una a la medida del fin de semana que se me presenta y lo cierto es que, se cumplan o no mis deseos, sólo soñarlos me ha dejado el ánimo muy de viernes y muchas ganas de compartirlos. Así que ahí van:

wishlist de viernes 2

  1. Para un viernes bonito me calzaría las preciosas alpargatas ‘Antonietas’ de Lucía Be, que me tienen profundamente enamorada, y deben ser tan cómodas como andar por ese campo precioso desde el que ella fabrica sus productos con amor.
  2. Como reza mi filosofía veraniega (ya os lo decía mi álter-egoblogger la semana pasada), el calor invita a llevar vestidos ligeros y fresquitos. Y este ‘Summer Azulón’ de Corazón de Tiza no me puede gustar más.
  3. Como bolso, me decanto por un capazo como el de mis paisanas Mummy & Annie, que me ha robado el corazón. Original, divertido y bien amplio, para poder guardar las mil y una cosas que toda mujer ha de llevar siempre en el bolso, y que, además, puedes hacer tú misma (y es que Ana y su súper-mamá no pueden ser más artistas).
  4. Para completar el look, nada mejor que flores en el pelo. Reconozco que aún no me he atrevido con esto, pero fantaseo tanto con la idea, que tarde o temprano mandaré a paseo a mi absurda vergüenza (¡quién la llamó y cuándo!) y me fabricaré una diadema de flores tan preciosa como ésta que nos enseñan a hacer las chicas de Bonitismos.
  5. Y ya que una se pone tan guapa, pues qué mejor que pegarme un buen festín en mi sushi-bar favoritoTiki Restaurant, a quien juro amor eterno por los siglos de los siglos (amén).

wishlist de viernes 3

Y así, ya sea martes o sábado, me sentiré muy viernes, contando con todas esas horas mágicas que son sólo para mí y los míos. Y podré hacer planes o improvisar, quedarme en casa u organizar una escapada. Salir a cenar fuera o jugar a Masterchef en mi propia cocina. ¡Porque por fin es viernes! Lo sea o no.

Y ahora vosotros, ¿os animáis a compartir algún pedacito de vuestra wishlist conmigo?

PD. Os recuerdo que sigo de SORTEO hasta el próximo lunes 23, ¡así que haz clic aquí y no te quedes sin participar!

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Y a la de 100, un sorteo

Post 100*PLAZO AGOTADO*
#PlayItLoud!

Van 100. Ni más ni menos que 100. Son muchas, son pocas y son sólo el principio. Pero son un centenar de entradas elaboradas con todo el amor del mundo. 100 pedacitos de la historia de mi vida, 100 pequeños-grandes proyectos fabricados a mano, 100 ventanas abiertas de par en par para que os asoméis este rincón creativo sin el que ya no sé ser.

Vale que igual me estoy poniendo un poco profunda, pero no os penséis que es tan fácil. Sé que muchos de los que pasáis por aquí tenéis blogs, y puede que haga ya tiempo que superasteis esta cifra, pero seguro que también fue especial. Porque el 100 es un número redondo y tiene dos ceros, que ya empieza a sonar importante (al menos un poquitín). Pero por encima de eso, el 100 es un chute de energía positiva y un ¡ole yo! por demostrarme a mí misma que puedo ser constante y tenaz cuando algo me apasiona, y esto lo hace, de verdad de la buena.

Y aún hay algo más importante. El post número 100 es un ¡ole vosotros!, por pasar por aquí, una, veinte o cien veces. Por vuestra lectura, por vuestros comentarios y vuestros “me gusta”. Por permitirme crecer y seguir aprendiendo y porque sencillamente, sin vosotros, nada de esto tendría sentido. Así que, aprovechando lo bonito de la cifra, no encuentro mejor manera de daros las gracias por estar ahí que con un súper sorteohurra!).

sorteo post 100

Después de darle algunas vueltas y dejarme aconsejar muy bien, me he decantado por crear un pequeño lote de productos que englobe diversas técnicas y materiales, para que quien tenga la suerte de ganarlo se lleve a casa un pedacito del alma de Cortar Pegar y Cantar. Por eso el premio incluye:

collage 100

  • Una ilustración a partir del collage Un rincón para soñar, que fue el protagonista de la primerísima entrada del blog (y que podéis visitar aquí – aclaro que no incluye el marco, pero queda genial el en Ribba grande de Ikea).

taza mujer trabajadora sorteo 100

  • Una taza con el dibujo que elaboré para conmemorar el Día de la Mujer Trabajadora, porque es bien es cierto que debe celebrase cada día, y qué mejor que empezar con el desayuno.

libreta sorteo 100

  • Un bloc de notas encuadernado a mano con la historia de amor entre la jirafa y la cebra en la portada, para recordarnos que nada es imposible si no ha sido luchado. Ideal para llevarlo en el bolso y anotar todas esas ideas brillantes que se nos pasan por la cabeza (o la lista de la compra, para todo vale).

¿Qué tenéis que hacer para ganarlo? Pues es muy, pero que muy fácil:

  1. Darle al “me gusta” en mi página de Facebook  y/o “seguir” en  Twitter, según tengáis una, otra o ambas (aquéllos que no queráis saber nada de redes sociales, que sé que sois algunos, podéis haceros suscriptores del blog para participar). Ojo, que una vez haga el sorteo comprobaré que el ganador cumple este requisito.
  2. Dejar un comentario en este post (firmando de modo que pueda comprobar el primer punto, please) contándome qué ha sido lo que más os ha gustado de estos 100 posts y qué os gustaría ver en los 100 siguientes (venga, va, que a una a veces le viene bien leer cosas bonitas). Si acabas de aterrizar por primera vez, cuéntame qué te trajo por aquí.

Tenéis hasta el lunes 23 de junio a las 23.59h para participar (un minuto antes de saltar la hoguera de San Juan, para que las brujas os traigan suerte) y anunciaré al ganador el jueves 26 en el blog. Sólo añadir que la dirección postal a la que se envíe el premio sólo podrá ser de España.

Ya sé que queréis que os toque a vosotros y sólo a vosotros, pero me haréis inmensamente feliz si corréis la voz, si compartís en vuestras redes sociales, si se lo chiváis a esos locos del craft y las cosas bonitas que seguro os rodean, para poder seguir creciendo y convertir los cien en mil, en diez mil y en un millón.

Y con un millón de gracias me despido por hoy. Como bonus, os dejo este súper-mosaico con un pedacito de cada uno de los 99 posts que me han hecho llegar hasta el 100.

Os espero el viernes con el 101. Y contando…

Sin título copiafin post-

 

Mi álter-egoblogger y el verano

Álter Egoblogger summer outfit

#PlayItLoud!

Hace ya algún tiempo os hable de mis ‘por qué sí’ y ‘por qué no’ en el universo Egoblogger y, a modo de terapia para suplir mi no rotundo a ponerme delante de una cámara y posar, así como natural, os presenté a mi Álter-Egoblogger. Pues bien, con la llegada del buen tiempo, a esta señorita se le han vuelto a despertar las ganas de salir a dar un paseo y me ha pedido que la ponga bien guapa y le dedique un post. Así que allá vamos.

Mi outfit ideal para un día de verano incluye un vestido fresquito sí o sí. No se me ocurre nada más fácil y cómodo para lidiar con esa franja de entre treinta y cuarenta grados que nos regala la estación estival por estos lares del sur. Si la prenda en cuestión es amplia y sueltecita, mejor que mejor, libertad de movimiento y de respiración, gracias.

Si tengo que elegir un estampado, sin duda me quedo con las rayas. Adoro la ropa a rayas y cada vez que voy de compras (cosa poco frecuente últimamente), vuelvo a casa con al menos una prenda de éstas. Si no fuera porque el sentido común me frena, mi armario estaría íntegramente compuesto por ropa a rayas, y no estoy exagerando (bueno, un poquitín sólo). Para el verano, aparcaríamos un poco las clásicas negras y azul marinas para lucir otras de colores más alegres.

En los pies, unas cuñas de esparto, la única forma no dolorosa de regalarme unos cuantos centímetros de estatura. ¿Por qué no podrán todos los tacones preciosos y maravillosos del mundo ser igual de cómodos que unas simples cuñas de esparto? Por regla general, mi yo verdadero se pasa el verano en sandalias planas (la comodidad es mi religión), pero las cuñas son una opción bien bonita y socorrida para esos días en los que una quiere arreglarse un pelín más. ¡Larga vida al esparto!

El bolso, que sea amplio y tenga asas bien largas, para que me quepan todos los básicos imprescindibles y poder llevarlo colgado del brazo. Mira que hay clutches que me enamoran, pero es que después de la primera media hora, yo ya no quiero llevarlo más en la mano, y aunque casi todos traen la opción de ponerle la cadenita, pues algunos como que pierden un poco.

Y por último, hablemos de maquillaje y peinado. Algo cómodo que no implique tener que utilizar la plancha con estos calores. Me chiflan las trenzas, sólo que tengo muy, pero que muy poco arte para hacérmelas, por lo que al final siempre acabo con un moño despeinado. Prometo practicar. Y para la cara, polvos ligeritos, colorete y labios rosas. Para el día a día no quiero nada más (yo soy muy de ir con efecto “cara lavá”).

Ahora os toca a vosotras (los chicos también pueden participar si quieren, ojo), ¿me contáis cuáles son vuestros básicos diarios y algún truquito de belleza?

¡Que paséis un buen fin de semana!

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Una de series: Juego de Tronos

Khaleesi - Juego de Tronos

#PlayItLoud!

Sin ser, ni mucho menos, una experta en esto de la crítica televisiva, o cualquier cosa que se le parezca, diré que de un tiempo a esta parte disfruto mucho de las grandes series de televisión que nos llegan y que hacen que no vea el momento de hacerme un ovillo en el sofá debajo de la manta (sí, el verano casi llama a la puerta, pero aún no me siento preparada para separarme de ella).

Ya hace algún tiempo os hablé de la que para mí ha sido la mejor serie del mundo mundial (Breaking Bad) y hoy os traigo un pedacito de otra que le sigue de cerca, aunque aún está lejos de superarla (en mi ranking personal, ojo). Juego de Tronos, basada en la serie de novelas Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin, es de esas series que me va entusiasmando más y más a medida que se suceden las temporadas. De hecho, pese a que ya estaba bastante enganchada, diré que está siendo la cuarta temporada, que es la que emiten actualmente, la que más me está gustando (y hasta aquí puedo leer, que esto es un espacio libre de ‘spoilers’), aunque sólo le quedan tres episodios para que acabe y tendremos que esperar lo más grande para ver la próxima… Esto de llevar las series al día te hace sufrir.

Una de las mejores cosas de Juego de Tronos son sus personajes y especialmente la evolución de los que continúan desde el primer capítulo. Como ya llevaba un tiempo con ganas de dedicarle alguno de mis dibujos a los más carismáticos, no puedo más que empezar con la Madre de los Dragones, Daenerys Targaryen, más conocida como Khaleesi (atención, que en Estados Unidos ya hay quien registra a sus bebés con este nombre…).

Vendrán más, así que si sois fans de la serie podéis ir lanzando sugerencias para que vayamos decidiendo quién será el próximo. Yo, de momento, os dejo con esta belleza rubia y sus tres criaturas, y si aún hay quien aún no se ha enganchado a este fenómeno de masas, os animo a darle una oportunidad, ya nos contaréis después de un par de temporadas ;)

¡Nos leemos el viernes!

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De mayor quiero ser…

profesiones frustradas#PlayItLoud!

La de veces que nos planteamos este enunciado y lo jóvenes que aún somos cuando llega el momento de decidir. La verdad es que yo nunca he soñado con profesiones a lo grande, en plan, no sé, astronauta o piloto de avión (lo segundo me da pánico, así que lo primero descartado, y más después de ver Gravity). Sí recuerdo que, cuando era bien pequeña, quería ser gimnasta rítmica. Cómo me gustaba verlas en la tele, haciendo piruetas con el lazo y la pelota, como si fuesen de goma. Existía por entonces la leyenda (desconozco si tiene algún fundamento) de que este tipo de gimnasia frenaba el crecimiento, y así, por miedo a no ser alta y espigada, me quité el sueño de la cabeza. Aunque tampoco sirvió de mucho ya que, en mi casa, la altura se la quedaron mis hermanos.

Siempre me han gustado mucho las ramas artísticas. Me apasiona cantar, por ejemplo, pero lo hago muy mal, mal de verdad. Y eso que de pequeña cantaba en el coro del colegio y hasta hice un par de numeritos como solista en unos campamentos de verano. Pero crecí y mi voz se fue al traste (o quizás fue siempre así, pero nunca nadie se atrevió a decirme nada…). Hoy por hoy sigo cantando (y dando el cante), pero es que sí me sé la letra de una canción me es totalmente imposible no tararearla al menos.

Otra de mis profesiones artísticas frustradas fue la de bailarina (o bailaora). Estuve apuntada a los Coros y Danzas unos cinco o seis años (tengo álbumes de fotos de las funciones de fin de curso que así lo atestiguan, que bien se encargó mi madre de comprar y revelar carretes de los de treinta y seis fotos, aunque entre tanta niña vestida igual cueste distinguirme), pero yo al flamenco le ponía poco arte, para qué mentir. Aunque los pasos de las sevillanas se me quedaron grabados a fuego y eso, en cualquier feria, es la mar de socorrido. Bailar sigo bailando, y se me da de maravilla con una copita en la mano (o eso me gusta a mí pensar).

Y también está la fotografía… Mi sueño por convertirme en fotógrafa me llevo a comprarme una Canon que se muere de risa en el armario. A veces lo intento, pero tengo que aceptar que el arte de la fotografía no se adquiere por ciencia infusa, y me lamento cuando llevo todo el día cargando con la dichosa camarita en modo automático, para acabar haciendo más fotos con el móvil que con ésta (pero es que el formato Instagram queda taaaan bien). Pero en esto no desisto, que el ojo lo tengo, te lo digo yo. Sólo me falta saber cómo disparar.

Pero de todas, todas, me quedo con el dibujo, y eso que nunca se me dio bien y, sin embargo, a día de hoy, es lo que más me apasiona. Dejar que las horas corran sin que me de cuenta de ello y seguir aumentando mi colección de ilustraciones. Probar nuevas técnicas y no dejar nunca de aprender.

Y a vosotros, ¿qué os apasiona? ¿Cuál era vuestra profesión soñada de pequeños?

Disfrutad del fin de semana.

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Postales con lápices de acuarela

#PlayItLoud!

Con eso de que la temperatura esta primavera está siendo casi de verano, cada vez que tengo ocasión traslado el laboratorio de pruebas a la terraza. Y allí, al solecito, he elaborado esta manualidad cargadita de flores, como bien manda la estación. En mi última visita a Londres, pasé por una tienda inmensa en la que todo amante de las artes y el craft que se precie desearía perderse: Cass Art, donde compré un cuaderno de postales en blanco para pintar con acuarela.

postal lápices acuarela

Como yo la técnica de la acuarela aún no la domino demasiado (clic aquí para ver mis pinitos en este mundo), opté por trabajar con unos lápices de color acuarelables de Faber-Castell (gama económica, que para principiantes ya va bien), cuya textura pasa a ser de acuarela cuando se le aplica agua con un pincel. Lo cierto es que el resultado al dibujar con estos lápices es muy bonito, tanto en seco como en húmedo (podéis echarle un ojo a mi receta de pan casero para ver cómo queda sin el acabado acuarela).

postal lápices acuarela 3

Tenía ganas de probar algo nuevo y dejarme llevar, sin presiones de tiempo ni de resultados, que a veces nos olvidamos de disfrutar de esas cosas que una vez empezamos a hacer porque nos hacían sentir felices y relajados. En mi improvisación sobre la marcha, decidí probar a dibujar a mano unas flores acompañadas de otros motivos que completasen la postal. Utilicé un poco de acuarela rosa para el marco, azul para el cielo y algo de verde para darle un toque a los tallos.

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postal lápices acuarela 5

Para no dejar el reverso en blanco, repetí el marco en rosa y dibujé algunas flores en los márgenes, todo acorde con la parte delantera de la postal y evitando recargar demasiado el conjunto.

postal lápices acuarela 6

postal lápices acuarela 2

Ahora sólo queda encontrar el momento idóneo para enviarla y quizá recuperar esa mágica costumbre del correo postal. Dado que son tan personalizables como a mí me apetezca, puedo diseñar postales para cualquier motivo especial y seguro que los destinatarios agradecen encontrarlas al abrir el buzón.

¿Os gusta el resultado? Yo estoy la mar de contenta, ¡para qué negarlo! :)

¡Hasta el viernes!

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Amores posibles

amores posibles.001#PlayItLoud!

Por si a la vida no le diera por ponernos las cosas difíciles sin que nadie se lo pida, cometemos con demasiada frecuencia el error de ayudarla en dicha tarea, poniéndonos trabas y cargando con un látigo ficticio que nos empeñamos en utilizar contra nosotros mismos.

Ya veis, hoy me pongo un tanto crítica y utilizo estas líneas para llamar a la lucha por los amores-no-tan-imposibles. Porque las cosas no son imposibles cuando ni siquiera se han intentado, porque las excusas no sirven más que para engañarnos a nosotros mismos y porque si damos con aquello que realmente queremos, debemos luchar por ello y no desistir porque no sea nuestro con un simple chasquido.

Puede que el camino sea largo, pero sin duda merecerá la pena. También puede que nuestro fin cambie de forma a mitad del trayecto, pero eso no le quitará mérito al nuevo reto.

Nadie dice que sea fácil y corren tiempos muy difíciles. Pero no seas tú el que sostiene el látigo.

¡Feliz viernes!

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