Saltar en los charcos

Saltar en los charcos#PlayItLoud!

Olvídate de cuántos años has cumplido, olvídate de todos los trabajos que has tenido, olvídate de la crisis, olvídate del dinero, olvídate de todo lo material, olvídate del gobierno, olvídate de los titulares de los periódicos, olvídate de las broncas serias, olvídate de las tontas, olvídate de todas las personas que te han hecho mal, olvídate del qué dirán, olvídate de lo que se espera de ti. Olvídate de todo por un rato. De todo, menos de ti. Piensa en ti, piensa en lo que te gusta, piensa en lo que te hace disfrutar, piensa en lo que quieres ser, piensa en lo que te gusta hacer, piensa en lo que te hace sonreír, reír, explotar a carcajadas, llorar de alegría, piensa en lo que te hace soñar. Ahora hazlo. Hazlo aunque sólo sea durante un día, aunque sólo sea durante unas horas. Hazlo y sonríe, hazlo y sueña, hazlo y ríe, hazlo y llora.

Hace ya unos cuantos años que corren malos tiempos, pero por más cosas que quieran arrebatarnos, existe una riqueza que el dinero no puede comprar, y de esa tenemos una fortuna, pero ocurre que, con frecuencia, nos olvidamos de disfrutarla. Y es nuestra, nuestra y de nadie más, carece de intereses y de comisiones, pero reporta múltiples beneficios. Además, podemos hacer uso de ella cómo, cuándo y con quién queramos, sin recibos ni retenciones, sin nada que declarar.

Pasad un gran fin de semana, sed muy ricos y, si el tiempo lo permite, bailad bajo la lluvia y saltad en los charcos (y dadle al play).

fin post-