Puzzle DIY con aires románticos

#PlayItLoud!

Creo que nadie que me conozca medianamente bien me definiría como una persona nerviosa. Quiero decir que no soy un culo inquieto de esos que no es capaz de estar tranquilito en un mismo sitio y necesita ir todo el día de aquí para allá. Si un domingo, por ejemplo, el cuerpo me pide no pasarle ninguna orden desde el cerebro que interrumpa su descanso, soy capaz de tirarme tres horas en el sofá sin cambiar mucho de posición (eso sí, para ello deberé estar viendo algo medio decente en la tele o leyendo un libro… O durmiendo).

Otra cosa es lo que se cueza en mi cabeza. Ahí tengo instalada una bomba de relojería que ni el mismísimo MacGyver sería capaz de desactivar.  Esto tiene muchas cosas positivas, pero también negativas, porque nunca para, y no todo lo que procesa me hace bien (lo que daría yo por tener un botón de apagado temporal, cuando lo que tengo sobre mis hombros da vueltas violentamente en modo centrifugadora). Cuando esto pasa, lo mejor es rescatar pensamientos felices y transformar ese exceso de energía mental en creatividad.

Puzzle Craft&Music final

Compré un puzzle en blanco de veinte piezas en Tiger hará un par de meses y desde entonces andaba dándole vueltas para ver qué se me ocurría hacer con él. Que si dibujar directamente sobre el material, que si sacar las tijeras y el pegamento y transformarlo en un puzzle collage. Al final, en uno de esos arrebatos creativos de amor que me dan con cierta frecuencia, me decidí a convertirlo en mensaje romántico . Así que dibujé mi momento cursilón, imprimí la ilustración en papel de pegatina y con un bisturí, y el pulso de un cirujano plástico (he sufrido y he sudado), nos hice piezas para después volvernos a unir (que es la parte importante del invento).

 

Puzzle Craft&Music

Puzzle Craft&Music 2

Puzzle Craft&Music  4

Et voilà. Marchando regalo hecho a mano y con mucho, pero mucho amor. Apto para cumpleaños, aniversarios, San Valentines o simplemente porque sí (déjate de razones y dale más al corazón).

Puzzle

¿No decían por ahí, un catorce del mes pasado, que el amor debería celebrarse a diario? Pues a quererse se ha dicho.

Nos leemos el viernes.

PD. Nada hace más romántica una foto que acompañarla por uno de los preciosos corazones de crochet de Kraftcroch.

fin post-

 

Chalk paint DIY – Una de aventuras y muchas desventuras

#PlayItLoud!

Me había propuesto publicar este post tanto si el resultado final de mi experimento era un hit como si era un fail. En el primero de los casos, el porqué es obvio. En el segundo, porque mis buenas horas le he echado al asunto y a veces de los errores se aprende y compartir los fallos desahoga e incluso puede servir para echar un cable a otras personas. Lo que finalmente ha sido… Juzguen ustedes mismos. Yo, por lo pronto, os pongo en antecedentes.

Chalk Paint DIY.007

Si sois algo asiduos a este mundo de lo hecho a mano, los blogs y las cosas bonitas, seguro que habéis escuchado hablar de esa pintura mágica, mundialmente conocida como Chalk Paint (creación de una señora llamada Annie Sloan, experta en pintura decorativa, a quien no le debe estar yendo nada mal con el invento – podéis leer más acerca del tema aquí). E igual también os habéis topado con algún post que os cuente fórmulas caseras para imitarla (yo aterricé en éste, donde lo explican muy bien).

Muy resumidamente, el chak paint es un tipo de pintura cuyo acabado es similar al de una pizarra y que permite incluso pintar con tiza sobre la superficie. Es una pasada para restaurar muebles de cualquier material, ya que no requiere tratamiento previo, y el acabado que se consigue es bonito a rabiar (si escribís chalk paint en Google y vais a imágenes, veréis de qué os hablo).

Chalk Paint DIY.001

Teníamos esta mesa blanca escondida en casa desde hace un tiempo. Estaba vieja, sucia y descuidada y llevaba unos meses pidiéndome a gritos ser mi conejillo de indias en el experimento de la pintura de tiza casera. Así que finalmente me decidí a comprobar si eso del “tuneo homemade” era una realidad o se quedaba en leyenda urbana (hace un par de días me tragué un programa enterito de Los Cazadores de Mitos, así que ando emocionada de la vida creyéndome una de ellos). Tras mi experimento con la mezcla y el aplique deduje que:

  1. la mezcla de la pintura, el yeso y el agua es sencilla y apta para principiantes.
  2. es fácilmente aplicable y los defectos de la superficie a tratar se cubren con facilidad (vamos, que el chalk paint es a un mueble viejuno lo que la BB cream a mi cara un lunes por la mañana…).
  3. el resultado final da bien el pego y es cierto que tiene una textura similar a la de una pizarra.

Podemos decir por tanto que el invento funciona (Plausible! – que dirían en el programa).

Chalk Paint DIY.005

Chalk Paint DIY.002

Chalk Paint DIY.003

Pero, tiene que haber algún “pero” (aunque sea sólo mío). Y en mi caso fue el tratamiento posterior para darle a la mesa un acabado vintage (maldita moda, por más que la adore…). Mi primer error fue comprar dos colores de verde. El más claro era sólo para que se percibiese en las zonas donde pensaba lijar la pintura del tono más oscuro, pero con el blanco de la mesa me hubiese bastado…

Busquemos el lado bueno, una doble capa nunca viene mal.

chalk paint 2.001

chalk paint 2.003

El desastre total llego en el momento de lijar. Una pesadilla, de verdad de la buena. Compré un taco de lija que al dibujo de la mesa de poco le servía (¡miss ocurrencias!, tal cual), así que pronto cambié al formato papel, pero éste se desintegraba en cuestión de segundos. Y con él, mis guantes de látex. Y con ellos, casi mis dedos (no miento). Además de esto, creo que mis pulmones pueden haber quedado cubiertos por una buena capa de polvo de pintura a la tiza. Handmade. Y lo mejor de todo es que resultados, pocos. Después de sudar y sufrir con los bordes de la mesa y los dibujos más grandes, pensar en lijar la celosía me provocaba unas ganas conjuntas de gritar y echarme a llorar.

chalk paint 3.001

Al final recurrí a un remedio poco ortodoxo y no muy digno de ser incluido en los pasos de un bonito tutorial DIY. Pero, ¿qué queréis que os diga? Estaba desesperada y a punto de mandar la mesa a porra, así que cogí las tijeras y raspé, en modo poseída, los cuadraditos y los bordes menos accesibles. Y, ¿sabéis qué? Que ahora que lo pienso, debería haberlas usado desde el principio.

Un par de respiraciones profundas para recuperar la calma y cumplir el último paso: dar cera, pulir cera. Nueva intoxicación. Un consejo si queréis hacer esto en casa: usad mascarilla. Desde el paso uno.

Chalk Paint DIY.006

Chalk Paint DIY.008

chalk paint 2.002

Y finalmente… mesa lista. No es exactamente como la pintaba en mi cabeza, pero tampoco es un auténtico desastre para ser mi primer mueble restaurado… Y pensaréis, dirás más bien primero y último, o ¿es que, después de todo lo que acabas de contar, aún te quedan ganas de repetir? Claro, que lo que vosotros no sabéis es que a mí, a cabezona, no me gana nadie.

Ya por último, una cosita más, que después de tanto sufrimiento tengo que preguntar. ¿Qué os parece a vosotros?

Comentad, pero sed piadosos… :)

¡Nos leemos el viernes!

fin post-

Maletín DIY ( para lunes bonitos)

#PlayItLoud!

Pon el ratón sobre el #PlayItLoud de aquí arriba, haz clic y sube el volumen. Que suene la música. It’s just another manic monday, cantan The Bangles. Pero nosotros, en lugar de desear que fuese domingo de nuevo, como sigue la letra (creo que por el año 86, cuando la canción vio la luz, aún no había dado la fiebre de viernes que sufrimos en estos tiempos), vamos a darle forma a algún proyecto creativo, ¿os parece?

Estas últimas semanas he vuelto a desarrollar adicción a algo que desde hace un tiempo tenía un poco abandonado: Pinterest. No sé si catalogarlo como enganche severo, pero minuto libre que tengo, minuto que paso en la aplicación. Por las mañanas, cuando me despierto, pero aún no quiero salir de debajo del edredón (benditos nórdicos en invierno), Pinterest está ahí, para hacer bonito el comienzo del día; por las noches, antes de dormir, Pinterest también está ahí, para ayudarte a tener dulces sueños. Y a veces, mientras pineas como si no hubiese mañana, das con una imagen que hace sonar un chasquido en tu cabeza, y entonces sabes que tienes un nuevo proyecto que llevar a cabo.

Maletín DIY.001

Este maletín DIY es muy fácil de hacer y tan customizable como a vosotros os apetezca. Podéis crearlo en cartulina blanca y dibujar sobre ella, podéis elegir papeles de colores, añadir telas, elementos de scrapbooking. Creatividad al poder. Lo encontré gracias a Pinterest, sí, pero éste me guió hasta el precioso blog L’art de la  curiosité, donde podéis encontrar muchísimos descargables gratuitos con plantillas para crear mil cosas bonitas (aquí para el maletín, pero os recomiendo pasear un ratito por otros posts, je ne parle pas françáis, pero las imágenes hablan por sí solas).

Y ahora, nos metemos en faena:

Maletín DIY partesTraducción sobre la marcha (para quienes, como yo, no hablen el lenguaje del amor)

maletín DIY preparaciónPara esta primera versión de la maleta, yo usé algunos papeles estampados a doble cara (para un resultado bien colorido)

Maletín DIY proceso

Maletín DIY proceso 2

Maletín DIY final

Maletín DIY final 2

Maletín DIY tesorosEt voilá! Maletín listo. Se me ocurre usarlo para decorar, para guardar tesoros o como packaging para un regalo

¿Qué os parece? Os animáis a crear vuestro propio maletín? Además podéis modificar las dimensiones de la plantilla y crearlo en distintos tamaños.

Y si aún no lo veis muy claro y el lunes ha anidado sobre vuestras cabezas con la intención de quedarse, podéis pinchar aquí y poner en práctica esta efectiva receta para lunes felices. No es tan difícil, sólo hay que querer un poquito (y una vez hecho, volved aquí y empezamos de nuevo, ¿sí?).

¡Nos leemos el miércoles!

fin post-

¡Estampados!

*Play it Loud!

Esta semana me han bailado un poco los días. Ayer falté a la cita de los miércoles, pero es que lo necesitaba para mí. No obstante, como yo no soy de las que faltan sin más, la semana seguirá contando en su archivo con tres posts. Así que aquí me tenéis hoy jueves, dispuesta a compensaros con una entrada bien bonita y un par de ideas sencillas para diseñar unas láminas molonas, que decoren algún rinconcito “desangelado” de la casa o para regalar y quedar como grandes artistas.

La técnica que he usado es el carvado de sellos. No tengo demasiada práctica en esto de crear dibujos con las gubias, pero me parece apasionante y muy divertido  (si queréis ver a una maestra en el arte de los sellos, no dejéis de visitar/seguir a La Fábrica de Secretos  – además tiene tienda online con diseños geniales para todas las ocasiones). Es importante que el pulso no nos baile demasiado, porque si éste nos falla nos podemos cargar el dibujo y habrá que volver a empezar.

Para esta ocasión he escogido dos de mis grandes pasiones: Londres, con su soldadito inglés (si aún no sabéis qué me une a esta ciudad, os lo cuento aquí) y Walter White aka Heisenberg (Breaking Bad me ha marcado, lo sé, no puedo dejar de inventar cosas con sus personajes. ¿Será grave?).

sellos.001

Una vez listos los sellos, no hay más que escoger un par de colores de tinta y estampar como si no hubiese mañana. Repetir la secuencia una y otra vez por todo el papel y jugar a darle algún efecto con los colores.

sellos 2.002

Para el soldadito intenté plasmar la bandera del Reino Unido con el rojo, el azul y el blanco de los espacios. Éste se hizo algo más complicado por tener que trazar el dibujo y  que algunas de las figuras tuviesen que incluir ambos colores.

sellos 2.001

Esta segunda opción, sin embargo, es facilísima y no lleva más de cinco o diez minutos. No hay más que crear un mosaico de sellos y darle un toque de color que además juegue con su significado. Nuestro protagonista, Walter White, cocinaba un producto azul que se hizo tremendamente popular en todo Nuevo Mexico.

Un par de sellos, tinta, folios y unos marcos sencillos y económicos bastan para darle forma a un regalo original y exclusivo. ¿Nos ponemos a estampar?

¡Hasta mañana!

fin post-

Make your pin come true!

*Play it Loud!

¿Qué os voy a contar de Pinterest que no sepáis ya? Ese universo de imágenes de coleccionista en el que no cuesta ningún trabajo entrar y, sin embargo, hace falta mucha voluntad para salir.  Yo calculo que, buceando por su mapa de categorías, digamos que unos diez minutos, es fácil sufrir alrededor de veinte (si no más) flechazos, que habrán de ser correspondientemente repineados en alguno de nuestros tableros – aprovecho, así como quien no quiere la cosa, para recordaros que Cortar Pegar y Cantar está en Pinterest, ya sabéis… ;).

Mi problema, que no es tal, pero es de esas cosas que dan rabia, es que pineo muchas fotos con la intención de usarlas para alguna manualidad, pero por lo general caen en el tablero correspondiente sin que vuelva a recurrir a ellas. Así que me he propuesto remediar, alguna vez que otra, esa frustración que me produce que tantas ideas bonitas se me queden sólo en flechazos de microsegundos, convirtiendo algunos de esos pines en realidad.

Hoy os traigo el primero, que es sencillito y tiene que ver con tarjetas de felicitación (cumpleaños o eventos varios). No sé qué tienen los globos que, aunque siga cumpliendo años, a mi me siguen haciendo sonreír y no puedo evitar mirarlos embobada como si aún no hubiera cumplido los seís. Por eso mi fechazo de ayer fue la preciosa imagen que podéis encontrar aquí, y en la que yo me basé para crear esta tarjeta de scrapbooking (nivel principiates). Los materiales son tan sencillos como cartulinas, papeles de colores, tijeras y pegamento. Yo usé un poco de goma eva para darle relieve a algunos de los globos y un poco de confeti y washitape.

pinterest card.001

pinterest card proceso.001

pinterest card proceso.002

pinterest card proceso 2.001

pinterest card proceso 2.002

pinterest card 2.001

Espero que éste sea el primero de muchos pines en ser materializados. Y vosotros, ¿os animáis?

¡Qué tengáis un día fantástico!fin post-