Planes de fin de semana

escápate, es viernes
#PlayItLoud!

Quería haber empezado (y acabado) esta entrada hablando de algo divertido, apasionante, interesante. Pero como esos cantantes que cuentan con música su hazaña fallida por escribir la canción más bonita del mundo, yo hoy no doy para mucho más que para alabar las bondades del viernes, que al menos promete tiempo libre y descanso.

Silenciar el despertador un par de días y vivir al ritmo que marquen mis constantes vitales. Sacar algún que otro ratito para estirar el cuello, cerrar los ojos y, cual caracol, disfrutar de este sol maravilloso y de unas temperaturas quasi-veraniegas (nota mental – y escrita – desempolvar mis pintauñas y darle color a mis pies; desterrar las medias al fondo del cajón; preparar mi piel para el verano – por favor no se me olviden del protector solar).

Por aquí hace tiempo de playa y la orillita del mar goza ya de un buen puñado de sombrillas, toallas sobre la arena y familias con el pack completo de mesas, sillas, neveras y un buen cargamento de filetes empanados y tortillas de patatas. Aunque yo aún no me he atrevido a lucir palmito en bañador. Y es que, un año más, llego tarde a la operación bikini. Pero como vale más tarde que nunca, estoy en pleno proceso de coger el hábito de salir a andar. Una buena caminata de pasitos rápidos y que el tono vaya llegando a su ritmo, sin fechas impuestas ni objetivos disparatados.

Quizás busque algún momento para seguir jugando con mis acuarelas, sentada en el patio bajo el sol, con una cerveza fresquita y algo de música de fondo (sí, esto suena tan bien, que definitivamente tengo que buscarle un rato).

En resumen, este fin de semana me escapo, me escapo del mundo aunque sea desde el sofá de casa. Aparco la rutina para que ésta me vaya cogiendo fuerzas, que el lunes se nos vuelve a presentar en un santiamén y, no sé vosotros, pero yo prefiero recibirlo con una sonrisa, así que a disfrutar del tiempo libre.

¡Hasta el lunes!

fin post-

Última parada: Asturias y Cantabria (2ª Parte y fin)

#PlayItLoud!

Esto se me ha ido de las manos. Pero imaginad lo que supone para una indecisa crónica como yo elaborar un post de viajes, con más de mil doscientas fotos entre las que elegir. A veces echo de menos los tiempos analógicos, en los que solíamos comprar como mucho un par de cámaras desechables de esas de treinta y seis fotos. Ahora viajamos con una réflex y dos smartphones de los que invitan a fotografiar a cada paso que das. Y claro, es muy fácil perderse.

Tal y como prometí la semana pasada, hoy lunes vuelvo con la segunda parte de nuestro tour por Asturias y Cantabria para invitaros a pasear por algunos de sus pueblos y ciudades, que son para perderse y no querer volver. Tendemos a pensar que para ver sitios preciosos hay que cruzar fronteras y saltar charcos, pero os prometo que éstos son algunos de los lugares más preciosos que he visto en mi vida. Así que si os apetece viajar un rato con la mente, poneos cómodos, que arrancamos (y hay fotos para aburrir disfrutar).

Cudillero

Cudillero y el síndrome de Sthendal que aún sufro cuando lo recuerdo.

Gijón

Gijón es alegría, bullicio y color.

Espinaredo

Espinaredo, ese lugar donde escaparía del mundo al menos un mes al año (¿dónde hay que firmar?).

Oviedo

Oviedo es amplia, señorial y elegante.

Lastres

Lastres y todas sus calles con vistas al mar.

Covadonga

El Santuario de Covadonga y la magia excavada en la roca.

Santander

Santander es mar, luz y paseos sin fin.

San Vincente de la Barquera

San Vicente de la Barquera (tenía razones Bustamante para promocionarlo a bombo y platillo).

Santillana del Mar

Santillana del Mar, que no es santa, ni llana, ni tiene mar, pero es de cuento. Uno de esos rincones mágicos donde quisieras quedarte a vivir.

Suances

Y sus playas infinitas,

Prellezo

vírgenes,

Suances - Playa de los Locos

salvajes

Poco más puedo añadir. Espero haber conseguido espantar un poquito esa sensación de lunes que con frecuencia nos invade y, por qué no, hasta animaros a planear una posible escapada a estas tierras tan maravillosas.

¿Qué os parece? ¿Preparamos la hucha?

¡A por el lunes!

fin post-

¡Escapémonos! Asturias y Cantabria (1ª Parte)

#PlayItLoud!

¿Qué os parece si le vamos dando carpetazo a lunes? Sí, a estas buenas y tempranas horas, ¿por qué no? Si los comienzos de semana os traen abajo, qué mejor que escaparnos lejos, a lugares fantásticos donde nuestras preocupaciones y agobios se multipliquen por cero. Así nos sentimos mi Señor Wayne y yo en nuestras últimas vacaciones, ocho días en los que nos recorrimos Asturias y Cantabria de punta a punta (y aún  nos quedó tanto por ver). Os invito a que os unáis a la aventura y compartáis con nosotros algunos de los momentos que atesoramos en imágenes y en recuerdos imborrables. ¡Subid, que aún queda hueco para alguno más! :)

Dividiremos el viaje en dos entregas. Quería intentar resumirlo todo en un post, pero he fracasado por completo en esa tarea de la concisión que tan mal se me ha dado siempre. Pero creedme, aquí más es más, por eso, cuantas más fotos veáis, más ganas tendréis de conocer la zona, si aún no lo habéis hecho. Y quienes ya habéis estado por allí, no me digáis que no os dan ganas de repetir.

Vamos con la primera parte. Si estáis listos, empezamos…

Piestureo

¡Pies para qué os quiero! Porque ellos marcan el camino y nos llevan a lugares desconocidos y únicos, se merecen una y mil fotos. ¡Arriba el piestureo! Reivindiquemos su derecho a ser el objetivo de la instantánea. Aquí hundimos los pies en las playas de Prellezo y Suances y sigo las conchas que marcan el Camino de Santiago (ésta, en Gijón).

Estatuas

Me encantan las estatuas, pero no las de museos y palacios, sino las callejeras. Esas a las que a veces tienes que acercarte bien para saber si de verdad lo son (no, ninguno de esos niños es de carne y hueso) y a las que puedes capturar en mil y una perspectivas, sabiendo usar cualquier elemento que las rodean (calles, edificios, personas) para que den lo mejor de sí y casi lleguen a hablar, por muy congeladas que estén sus poses. Imágenes captadas en Santander, Covadonga, Oviedo y Suances.

delicioso

Y si el camino da hambre. Nos paramos a comer, no se hable más. La gastronomía del Norte tiene mucho de lo que presumir, desde sus famosas fabes, hasta sus arroces marineros a pie de playa. Todo bien regado por una sidrina rica y fresquita o un par de cañas (que se disfrutan igual en el Norte, en el Sur y en la Luna). Además, os regalo algunas recomendaciones. Si pasáis por Oviedo, parad en Ca’Suso, donde cualquier plato de su menú os dejará con ganas de más. Disfrutad de un buen arroz en el restaurante La Playa, en Tazones. Y si andáis por Santander un día de sol, pedid una buena ración de pinchos en la terraza de Casa Lita.

Vaques

Y terminamos con los Lagos de Covadonga, situados en los Picos de Europa. Para llegar hay que subir, y subir, y subir con el coche (con cuidado de no coger las curvas muy ligeros, si no queremos despeñarnos, ni de atropellar a ninguna de sus preciosas vaques, ya que ellas se saben dueñas y señoras del lugar, y el camino también es suyo), pero llegar a lo más alto bien merece la pena, y es que puedes encontrarte con que el cielo se refleja en el suelo y el verde que te rodea se extiende hasta el infinito. Creedme, es brutal (y a parte eso, te sientes un poco como si estuvieses a punto de protagonizar un anuncio de Central Lechera Asturiana, y hasta eso mola).

En la segunda entrega, podréis acompañarnos a visitar algunos pueblecitos preciosos y lugares bien emblemáticos. Pero eso lo dejamos para la semana que viene. ¿Qué os parece si repetimos el próximo lunes y así nos volvemos a escapar?

Os espero como siempre el miércoles, que tengo preparado algo especial. Y ya que pasáis por aquí, ¡comentad! Es gratis y a mí me ayuda a crecer y a mejorar.

fin post-