Encajando piezas

Lámina Tetris#PlayItLoud!

Hoy cierro mi semana de retroláminas, como he decidido llamar a los tres últimos posts (por si os lo habéis perdido, el trío lo completan un par de zapatillas Converse y la fantástica Game Boy), con otro gran clásico de ayer, de hoy y de siempre: el Tetris.

Creo que mi reforma made in Ikea de esta semana me ha afectado un poco, y mi cabeza me hace ver el mundo dividido en piezas. Pero es que, y aquí me pongo un poco profunda, ¿qué es la vida si no un buen puñado de piezas que nos vienen de quién sabe donde y nos obligan a adquirir la destreza de ser capaces de combinarlas, encajarlas y tratar de llenar todos los huecos posibles sin que se acabe la pantalla?. Así es, la vida es un Tetris, amigos, y todos la afrontamos deseando que caiga la pieza del palito, esa que encaja a la perfección y acaba con cargas pesadas, muy pesadas.

A veces esa pieza es el amor, otras el trabajo, otras los amigos o, por qué no, un buen pellizquito en la lotería (lo cual me recuerda que si no juego, no sé cómo espero poder ganar algo…). Pero, aún así, no se trata de sentarse a esperar que aparezca el dichoso palo, ya que si no combinamos las piezas con las que contamos de la mejor de las maneras, de poco nos servirá este.

Y con toda esta metáfora vital en mi cabecita loca, os enseño la lámina de hoy. Un mensaje especial para ese alguien muy especial que hace que la vida sea más fácil. Como una maquinaria bien engrasada que nos ayuda a combinar el resto de las piezas sin que resulte una tarea tan pesada.

Que paséis un fin de semana genial y la vida os regale buenas piezas a puñaos :)

fin post-

Aquellos maravillosos años… noventa

Nintendo GameBoy#PlayItLoud!

No, no me ha poseído el espíritu del Fary, ni me ha dado por escuchar aquella canción del grupo malagueño Los Caracoles, de título “Eres un fenómeno”. Ni siquiera sé si quienes me leéis identificáis alguna de estas dos cosas que acabo de mencionar. Lo que me ha invadido es un recuerdo infantil, como esos con los que los chicos de Yo fui a EGB nos arrancan sonrisas a los que, efectivamente, hicimos la EGB.

Para quienes nacimos entrados los ochenta y fuimos niños en los noventa, la Game Boy de Nintendo era lo más de lo más. Aquella video-consola portátil con unos supergráficos en gris-negro y verde, cuya resolución jamás habíamos visto hasta la fecha, y que se convirtió en uno de los objetos más cotizados por cualquier amante de los video-juegos. Nosotros tuvimos una, e imaginad lo que suponía compartirla entre tres, peleas y trampas para ver quién se hacía antes con ella o disfrutaba más de lo acordado de la misma.

De todos, todos, mi juego favorito fue Súper Mario Land 2, incluso conseguí pasármelo en más de una ocasión. También me acuerdo de aquellos cartuchos multijuegos (algo piratillas) que a veces hacían que el cacharro se quedase bloqueado y chupaban pilas a la velocidad de la luz. Y qué decir de los dedos pulgares, que casi perdían el rastro de las huellas dactilares a base de apretar los botones de la consola durante horas y horas…

Y de toda esta nostalgia surge la lámina de hoy. Porque yo, además de muy fan de esta gran mini-consola, he sido siempre una devoradora-analista de anuncios de la tele y allá por los noventa, cuando os contaba yo que la Game Boy era lo más de lo más, el anuncio con el que nos vendían lo súper cool (concepto aún desconocido por aquella época) que era tener una era éste, y su eslogan “Eres un fenómeno”.

Así que mi pregunta, antes de despedirme, es: ¿algún otro nostálgico en la sala?

Que paséis un gran día.

fin post-

Y a la de 100, un sorteo

Post 100*PLAZO AGOTADO*
#PlayItLoud!

Van 100. Ni más ni menos que 100. Son muchas, son pocas y son sólo el principio. Pero son un centenar de entradas elaboradas con todo el amor del mundo. 100 pedacitos de la historia de mi vida, 100 pequeños-grandes proyectos fabricados a mano, 100 ventanas abiertas de par en par para que os asoméis este rincón creativo sin el que ya no sé ser.

Vale que igual me estoy poniendo un poco profunda, pero no os penséis que es tan fácil. Sé que muchos de los que pasáis por aquí tenéis blogs, y puede que haga ya tiempo que superasteis esta cifra, pero seguro que también fue especial. Porque el 100 es un número redondo y tiene dos ceros, que ya empieza a sonar importante (al menos un poquitín). Pero por encima de eso, el 100 es un chute de energía positiva y un ¡ole yo! por demostrarme a mí misma que puedo ser constante y tenaz cuando algo me apasiona, y esto lo hace, de verdad de la buena.

Y aún hay algo más importante. El post número 100 es un ¡ole vosotros!, por pasar por aquí, una, veinte o cien veces. Por vuestra lectura, por vuestros comentarios y vuestros “me gusta”. Por permitirme crecer y seguir aprendiendo y porque sencillamente, sin vosotros, nada de esto tendría sentido. Así que, aprovechando lo bonito de la cifra, no encuentro mejor manera de daros las gracias por estar ahí que con un súper sorteohurra!).

sorteo post 100

Después de darle algunas vueltas y dejarme aconsejar muy bien, me he decantado por crear un pequeño lote de productos que englobe diversas técnicas y materiales, para que quien tenga la suerte de ganarlo se lleve a casa un pedacito del alma de Cortar Pegar y Cantar. Por eso el premio incluye:

collage 100

  • Una ilustración a partir del collage Un rincón para soñar, que fue el protagonista de la primerísima entrada del blog (y que podéis visitar aquí – aclaro que no incluye el marco, pero queda genial el en Ribba grande de Ikea).

taza mujer trabajadora sorteo 100

  • Una taza con el dibujo que elaboré para conmemorar el Día de la Mujer Trabajadora, porque es bien es cierto que debe celebrase cada día, y qué mejor que empezar con el desayuno.

libreta sorteo 100

  • Un bloc de notas encuadernado a mano con la historia de amor entre la jirafa y la cebra en la portada, para recordarnos que nada es imposible si no ha sido luchado. Ideal para llevarlo en el bolso y anotar todas esas ideas brillantes que se nos pasan por la cabeza (o la lista de la compra, para todo vale).

¿Qué tenéis que hacer para ganarlo? Pues es muy, pero que muy fácil:

  1. Darle al “me gusta” en mi página de Facebook  y/o “seguir” en  Twitter, según tengáis una, otra o ambas (aquéllos que no queráis saber nada de redes sociales, que sé que sois algunos, podéis haceros suscriptores del blog para participar). Ojo, que una vez haga el sorteo comprobaré que el ganador cumple este requisito.
  2. Dejar un comentario en este post (firmando de modo que pueda comprobar el primer punto, please) contándome qué ha sido lo que más os ha gustado de estos 100 posts y qué os gustaría ver en los 100 siguientes (venga, va, que a una a veces le viene bien leer cosas bonitas). Si acabas de aterrizar por primera vez, cuéntame qué te trajo por aquí.

Tenéis hasta el lunes 23 de junio a las 23.59h para participar (un minuto antes de saltar la hoguera de San Juan, para que las brujas os traigan suerte) y anunciaré al ganador el jueves 26 en el blog. Sólo añadir que la dirección postal a la que se envíe el premio sólo podrá ser de España.

Ya sé que queréis que os toque a vosotros y sólo a vosotros, pero me haréis inmensamente feliz si corréis la voz, si compartís en vuestras redes sociales, si se lo chiváis a esos locos del craft y las cosas bonitas que seguro os rodean, para poder seguir creciendo y convertir los cien en mil, en diez mil y en un millón.

Y con un millón de gracias me despido por hoy. Como bonus, os dejo este súper-mosaico con un pedacito de cada uno de los 99 posts que me han hecho llegar hasta el 100.

Os espero el viernes con el 101. Y contando…

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