Proyecto de la A a la Z: C de Caminata

C de Caminata#PlayItLoud!

Los sábados no son día de post, lo sé, pero es que una, que no se da cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, se acaba de percatar de que ya es 9 de agosto y, por tanto, el último día para participar en el proyecto de la A a la Z, de Miss Lavanda, con la letra C. Y ya que me he propuesto formar parte de él, mejor no descolgarse a la primera de cambio.

No he preparado nada a conciencia para esta letra, así que os traigo un pedacito de las muchas fotos que disparo a lo loco cada día. Quienes me acompañáis por aquí y por las redes sociales sabréis que esta semana he pasado unos días en mi #pueblitobueno, donde, en lugar de dormir a pierna suelta, he madrugado para aprovechar las mañanas fresquitas y dar largos paseos con mi madre, a esas horas en las que aún no hay mucha gente por las calles y te sientes feliz por no haber sucumbido al poder del colchón y las sábanas.

Así que hoy os enseño una foto con la C de Caminata. Arriba tenéis la que más me ha gustado de todas y aquí abajo os dejo un minicollage de otros instantes capturados con la cámara de mi iPhone (qué haría yo sin él), mientras subíamos cuestas y bajábamos escaleras.

¡Espero que os gusten!

Caminatas por Ronda

Podéis ver las fotos del resto de los participantes aquí (somos un montón) y votar por vuestras favoritas a partir de manaña.

Ahora sí, hasta el lunes :)

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Verano de puertas abiertas

blog abierto por vacaciones
#PlayItLoud!

Es 4 de agosto (si aún no has descargado el nuevo calendario, no esperes más, ¡que el tiempo vuela!) y la blogesfera es un mar en calma. Sois muchos los que, al fin, disfrutáis de un merecidísimo descanso y muchos los blogs que cuelgan el cartel de “cerrado por vacaciones”. No negaré haber tonteado con la idea, pero incluso antes de comparar pros y contras, me he dado cuenta de que este año me apetece quedarme por aquí y pasar el verano con vosotros, ya saquéis el ratito para acompañarme en los descansos de la oficina o tumbados en la playa debajo de la sombrilla. Este blog practica el verano de puertas abiertas.

Os adelanto que será un mes de posts fresquitos y muchos dibujos que iré improvisando en mis ratitos libres, mientras en las cocinas Craft&Music se cuecen un montón de cosas ricas que espero empiecen a ver la luz con la vuelta al cole (incluida visita al taller de chapa y pintura, a ver qué tal se da…). Y hasta aquí me permitiréis que lea. Cada cosa a su tiempo.

algo se cuece

Yo, en mis vacaciones intermitentes, me he escapado unos días a mi pueblito bueno, a disfrutar de la familia, dar paseos, descansar y artistear en compañía, pero todo con la calma placentera que te aporta estar en uno de esos lugares donde el tiempo se detiene. Recuperando esa sensación maravillosa que experimentamos de niños, cuando los veranos eran eternos y no sabíamos lo que eran las prisas ni las responsabilidades, cuando la única orden que teníamos que acatar era la de estar sentados en la mesa a la hora de la comida.

Así que os invito a compartir conmigo estos ratitos de felicidad ilustrados. Cada lunes, miércoles y viernes como de costumbre. En el blog y en las redes (en caso de que aún no hayáis pasado por allí, tenéis los links arriba a la derecha, si me leéis desde el ordenador, o abajo del todo, si lo hacéis desde el móvil). Y como yo ya os he contado, así por encimilla, cómo se me presenta agosto, ahora os toca a vosotros. ¿Cuáles son vuestros planes? ¿Largas escapadas o minibreaks? ¿Arena y sol o trabajo y aire acondicionado? Toque lo que toque, ¿qué os parece si intentamos pasarlo lo mejor posible?

¡Empieza por darle al play y que suene la música!

Nos leemos el miércoles :)

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Calendario Agosto Craft&Music

Calendario agosto craft&music

#PlayItLoud!

Llega agosto, que es mi mes favorito del año. En primer lugar porque es mi cumpleaños y yo soy de las que disfruta cumpliendo, aunque la cifra no haga más que subir (¡y que siga subiendo!). La verdad es que de pequeña me daba un poco de rabia cumplir en verano, porque siempre me perdía ese momento de reina de la clase repartiendo caramelos (así se celebraban en el cole cuando yo era niña). Pero con los años aprendí a disfrutarlo mucho, ya que el gran día, que además es festivo, caía siempre en feria, la primera feria de las tres que visitaba cada verano, una detrás de la otra.

Y es que eso ha sido siempre agosto para mí: verano, vacaciones, amigos, diversión. Agosto es ese mes en el que las prisas desaparecen, en el que aceptas que las tiendas estén cerradas, en el que el calor asfixiante te obliga a mantenerte en remojo y te deja tan flojo que está más que justificado que te pegues una buena siesta (aunque si nos toca currar, no tengamos más remedio que practicarla en nuestros días libres)..

Con el afán de mantener las buenas costumbres, hoy os traigo el calendario descargable del nuevo mes que llega, que representa un poco esto que os contaba. La felicidad y la calma que me regala agosto. Poca ropa, cómoda y fresca. El pelo recogido y la cara lavada. Ratos de sol y un buen libro y, por qué no, alguna que otra feria, que aunque no esté para los mismos trotes que a los veinte, todavía le queda marcha a una.

Mi agosto tiene ya en agenda momentos muy especiales que pienso disfrutar al máximo, y seguro que el vuestro también. Así que para no perder la noción del tiempo, os invito a descargar el calendario. Basta con hacer clic en la imagen para verla a tamaño completo y salvarla en vuestros ordenadores, para después aplicarla como fondo de escritorio o imprimirla y colgarla en cualquier rinconcito que queráis hacer más bonito.

Espero que os guste y la disfrutéis y, como siempre, os animo a hacérmelo saber. También podéis contarme vuestros planes vacacionales o cualquier cosa que os plazca. Ya sabéis que me gusta leeros.

Que paséis un gran día y hasta el viernes.

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London Calling!

Soldaditos UK

#PlayItLoud!

Mañana me voy a Londres y estoy que no quepo en mí de alegría. Ya os conté que viví allí algunos años, pero desde que regresé a España, hace ya tres y medio, sólo había vuelto una vez, y fue en 2011, así que el mono es ya tan grande que ver cualquier imagen de la capital inglesa en internet, en revistas o en la televisión me provoca una ansiedad de campeonato (y ya no te cuento cuando alguien se va allí a pasar unos días, ¡o a vivir!, purita envidia siento, por muy poco bonito que esté eso). Pero es que Londres se quedó con un pedacito importante de , y creo que así pasen cincuenta años yo seguiré sintiendo este amor incondicional por esa ciudad a la que aún hoy sigo echando tanto de menos. Y eso que regresé por iniciativa propia y aquí estoy feliz de la vida, pero no puedo evitar tener el corazón dividido.

Llevo casi una semana apretando la agenda para hacerle hueco a todos los sitios a los que quiero ir y a todos los amigos que me dejé allí, y a los que sí o sí tengo que ver. Tengo muchos lugares que revisitar, unas cuantas pintas con las que emborracharme de charlas y risas y, por qué no, nuevos rincones por descubrir. Estoy elaborando una lista de sitios con etiqueta craft que formarán parte de mi itinerario (y que nunca visité mientras vivía allí, dado que las altas fiebres por las cosas bonitas me dieron algo más tarde). Así que preparaos, porque me temo que a mi regreso os voy a dar bien la lata con todo lo que este viaje dé de sí (vamos, que los post de Asturias y Cantabria, parte 1 y parte 2,  se van a quedar en paños menores).

Londres Big Ben London Eye

Quiero volver a toparme con ese skyline Londinense recortado por el Big Ben, que tanto me decepcionó cuando lo descubrí por primera vez (me lo esperaba yo más Big al tal Ben), pero que tan precioso me acabó pareciendo con el tiempo (de verdad que lo es), y por el London Eye, esa noria descomunal que da vueltas sin parar, despacio, para que quienes montan en ella puedan disfrutar con calma de una panorámica de la ciudad que no tiene precio (bueno, precio tiene el de la entrada, que a día de hoy puede conseguirse desde 17.95 libras si se compra online). Yo ya fui valiente en su momento y llegué a subir a ella en un par de ocasiones, por lo que ahora la aprecio desde el suelo y así mi súper-vertigo y yo nos llevamos bien.

Tower Bridge_

También encontraré un rato para pasear por el Riverside, empezando la ruta en Tower Bridge, desde donde, si sigues avanzando, podrás ver el Puente del Milenio, la Catedral de Sant Paul (esa donde se le podía dar de comer a las palomas por dos peniques, no más, según cantaba Mary Poppins), el Shakespeare’s Globe Theatre o la Tate Gallery, aquí es de obligado cumplimiento subir a la cafetería (última planta) y dejarse grabadas en la retina (y en unas cuantas fotos si place) las maravillosas vistas que desde allí se disfrutan (la entrada es gratuita, como en casi todos los museos de Londres).

Flower Market

Las mañanas del fin de semana se las regalaré a mis mercados favoritos. Empezaré el viernes, dando un paseo por Borough Market, donde la comida se vuelve espectáculo y querrás que te presten un camión del Mercadona para llenarlo con ‘uno de cada’ y mandarlo de vuelta a casa. El sábado a Notting Hill, para perder la noción del tiempo en Portobello Road, que es puro color y bullicio, entre sus mil puestos de antigüedades, ropa, accesorios y objetos con los que querrías decorar tres casas. El domingo tengo tres. El atracón que empieza en Columbia Road y su precioso Mercado de las Flores, para seguir con Spitafields Market, donde hay mucho de todo, y también mucho handmade (suspiro), y acabar con Bricklane, el más autentico sin duda. Un mercadillo callejero donde puedes encontrar mil objetos de segunda mano, ropa vintage, bicicletas, puestos de bebidas, dulces. Prácticamente cualquier cosa que se te pase por la cabeza.

Fish & Chips

Y ya, para terminar, ¡oh, la comida! Quien diga que en Londres se come mal, miente como un bellaco o no ha ampliado sus horizontes más allá del KFC y el Subway (huye). En Londres puedes encontrar restaurantes de todos los rincones del mundo, regentados por personas de esos rincones del mundo. Indios, japoneses, chinos (pero chinos de verdad, no de los de arroz tres delicias con tortilla), libaneses, tailandeses, mejicanos, italianos. Cualquiera que se te ocurra, tú dilo, que hay uno seguro. Y con respecto a la comida británica, voy a romper una lanza a su favor y diré que hay muchas cosas que bien hechas, están de muerte, como el traditional Fish & Chips. Busca un restaurante especializado en este plato y prepárate para disfrutar (recomiendo muy mucho Poppies, en Bricklane, porque además de la calidad de lo que te sirven, el sitio es una pasada, sólo tenéis que echar un vistazo rápido a su web).

No más por hoy (la agenda es mucho más larga, pero estas cosas, mejor en pequeñas dosis). Prometo subir algunas fotos a Instagram, Twitter y Facebook (cuando el free wifi me lo permita), así que estad atentos. ¡Ah! Y yo me voy de vacaciones, pero el blog no descansa, así que os sigo esperando aquí el viernes y el lunes, no os despistéis.

¡Que paseis un gran día!

PD. Si conocéis Londres y tenéis alguna sugerencia craftiana (toma ahí), hacédmelo saber, ¡que la añado a la lista! Mil gracias :)

Última parada: Asturias y Cantabria (2ª Parte y fin)

#PlayItLoud!

Esto se me ha ido de las manos. Pero imaginad lo que supone para una indecisa crónica como yo elaborar un post de viajes, con más de mil doscientas fotos entre las que elegir. A veces echo de menos los tiempos analógicos, en los que solíamos comprar como mucho un par de cámaras desechables de esas de treinta y seis fotos. Ahora viajamos con una réflex y dos smartphones de los que invitan a fotografiar a cada paso que das. Y claro, es muy fácil perderse.

Tal y como prometí la semana pasada, hoy lunes vuelvo con la segunda parte de nuestro tour por Asturias y Cantabria para invitaros a pasear por algunos de sus pueblos y ciudades, que son para perderse y no querer volver. Tendemos a pensar que para ver sitios preciosos hay que cruzar fronteras y saltar charcos, pero os prometo que éstos son algunos de los lugares más preciosos que he visto en mi vida. Así que si os apetece viajar un rato con la mente, poneos cómodos, que arrancamos (y hay fotos para aburrir disfrutar).

Cudillero

Cudillero y el síndrome de Sthendal que aún sufro cuando lo recuerdo.

Gijón

Gijón es alegría, bullicio y color.

Espinaredo

Espinaredo, ese lugar donde escaparía del mundo al menos un mes al año (¿dónde hay que firmar?).

Oviedo

Oviedo es amplia, señorial y elegante.

Lastres

Lastres y todas sus calles con vistas al mar.

Covadonga

El Santuario de Covadonga y la magia excavada en la roca.

Santander

Santander es mar, luz y paseos sin fin.

San Vincente de la Barquera

San Vicente de la Barquera (tenía razones Bustamante para promocionarlo a bombo y platillo).

Santillana del Mar

Santillana del Mar, que no es santa, ni llana, ni tiene mar, pero es de cuento. Uno de esos rincones mágicos donde quisieras quedarte a vivir.

Suances

Y sus playas infinitas,

Prellezo

vírgenes,

Suances - Playa de los Locos

salvajes

Poco más puedo añadir. Espero haber conseguido espantar un poquito esa sensación de lunes que con frecuencia nos invade y, por qué no, hasta animaros a planear una posible escapada a estas tierras tan maravillosas.

¿Qué os parece? ¿Preparamos la hucha?

¡A por el lunes!

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¡Escapémonos! Asturias y Cantabria (1ª Parte)

#PlayItLoud!

¿Qué os parece si le vamos dando carpetazo a lunes? Sí, a estas buenas y tempranas horas, ¿por qué no? Si los comienzos de semana os traen abajo, qué mejor que escaparnos lejos, a lugares fantásticos donde nuestras preocupaciones y agobios se multipliquen por cero. Así nos sentimos mi Señor Wayne y yo en nuestras últimas vacaciones, ocho días en los que nos recorrimos Asturias y Cantabria de punta a punta (y aún  nos quedó tanto por ver). Os invito a que os unáis a la aventura y compartáis con nosotros algunos de los momentos que atesoramos en imágenes y en recuerdos imborrables. ¡Subid, que aún queda hueco para alguno más! :)

Dividiremos el viaje en dos entregas. Quería intentar resumirlo todo en un post, pero he fracasado por completo en esa tarea de la concisión que tan mal se me ha dado siempre. Pero creedme, aquí más es más, por eso, cuantas más fotos veáis, más ganas tendréis de conocer la zona, si aún no lo habéis hecho. Y quienes ya habéis estado por allí, no me digáis que no os dan ganas de repetir.

Vamos con la primera parte. Si estáis listos, empezamos…

Piestureo

¡Pies para qué os quiero! Porque ellos marcan el camino y nos llevan a lugares desconocidos y únicos, se merecen una y mil fotos. ¡Arriba el piestureo! Reivindiquemos su derecho a ser el objetivo de la instantánea. Aquí hundimos los pies en las playas de Prellezo y Suances y sigo las conchas que marcan el Camino de Santiago (ésta, en Gijón).

Estatuas

Me encantan las estatuas, pero no las de museos y palacios, sino las callejeras. Esas a las que a veces tienes que acercarte bien para saber si de verdad lo son (no, ninguno de esos niños es de carne y hueso) y a las que puedes capturar en mil y una perspectivas, sabiendo usar cualquier elemento que las rodean (calles, edificios, personas) para que den lo mejor de sí y casi lleguen a hablar, por muy congeladas que estén sus poses. Imágenes captadas en Santander, Covadonga, Oviedo y Suances.

delicioso

Y si el camino da hambre. Nos paramos a comer, no se hable más. La gastronomía del Norte tiene mucho de lo que presumir, desde sus famosas fabes, hasta sus arroces marineros a pie de playa. Todo bien regado por una sidrina rica y fresquita o un par de cañas (que se disfrutan igual en el Norte, en el Sur y en la Luna). Además, os regalo algunas recomendaciones. Si pasáis por Oviedo, parad en Ca’Suso, donde cualquier plato de su menú os dejará con ganas de más. Disfrutad de un buen arroz en el restaurante La Playa, en Tazones. Y si andáis por Santander un día de sol, pedid una buena ración de pinchos en la terraza de Casa Lita.

Vaques

Y terminamos con los Lagos de Covadonga, situados en los Picos de Europa. Para llegar hay que subir, y subir, y subir con el coche (con cuidado de no coger las curvas muy ligeros, si no queremos despeñarnos, ni de atropellar a ninguna de sus preciosas vaques, ya que ellas se saben dueñas y señoras del lugar, y el camino también es suyo), pero llegar a lo más alto bien merece la pena, y es que puedes encontrarte con que el cielo se refleja en el suelo y el verde que te rodea se extiende hasta el infinito. Creedme, es brutal (y a parte eso, te sientes un poco como si estuvieses a punto de protagonizar un anuncio de Central Lechera Asturiana, y hasta eso mola).

En la segunda entrega, podréis acompañarnos a visitar algunos pueblecitos preciosos y lugares bien emblemáticos. Pero eso lo dejamos para la semana que viene. ¿Qué os parece si repetimos el próximo lunes y así nos volvemos a escapar?

Os espero como siempre el miércoles, que tengo preparado algo especial. Y ya que pasáis por aquí, ¡comentad! Es gratis y a mí me ayuda a crecer y a mejorar.

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