Calendario Julio Craft&Music

Calendarios julio craft&music

#PlayItLoud!

Os va a parecer un disparate, pero últimamente vengo dándome cuenta de lo rápido que corre el tiempo a medida que voy publicando los calendarios. Lo digo en serio. Consulto el organizador para ver qué post toca y cuando lo veo ahí escrito, ‘Calendario Julio’, me pregunto dónde narices se ha metido junio y qué he hecho con él… Menos mal que aún le quedan cuatro días y además es fin de semana, así que intentaremos hacer algo divertido y digno de recordar.

¿Y qué nos trae julio? Pues así, basándome en mi experiencia como autóctona sureña, diría que mucho calor. Aquí llevamos unos días de aúpa y el tiempo, que tiene un humor finísimo él, nos ha regalado alguna tormenta de verano y días de ventarrón, que le quitan a una hasta las ganas de escaparse a la playa (que a mí me chifla la playa, pero con las condiciones idóneas, todo hay que decirlo).

Pero a lo que vamos, que julio es pleno verano. Ya no hay medias tintas y el cuarenta de mayo quedo muy lejos. Ya hemos quitado los edredones y cambiado la ropa de invierno por la de verano. Y además llegan las rebajas (por cierto, ¿alguien sabe cuándo empiezan?). Así que no hay excusa. Cierro los ojos y os cuento. Toca pasar la tarde en la piscina, subir a casa y lavarse el pelo con uno de esos champús que huelen a verano, ponerse ese vestido fresquito y colorido que hemos adquirido a precio de ganga, pintarse los labios de rosa y usar un poquitín de colorete, salir a la calle cuando cae la tarde y dar un paseo con una granizada de limón en la mano. Toca dejarse sorprender por la noche y tomarse un mojito en una terraza, o un margarita, o una caipiriña. Toca disfrutar. Toca vivir.

¿Qué tal si empezamos este fin de semana?

PD. Para descargar el calendario, sólo tenéis que hacer clic en la imagen para verla a tamaño completo y salvarla en vuestros ordenadores.

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Frutas de verano

frutas temporada verano

 

#PlayItLoud!

Llevo tanto tiempo invocando al verano que casi no me creo que llegue mañana (quizás a estas alturas hayáis notado que se trata de mi estación favorita). Pero es esa libertad de no tener que ir forrada cual cebolla, el placer maravilloso de tumbarse al sol, bajar a la piscina cuando aún no hay nadie y bucear de lado a lado, la playa los sábados con un bocadillo y una cerveza, la luz que aún invade las calles casi a las diez de la noche.

Se me ocurren muchos pequeños placeres de los que disfrutar en verano. Momentos que se hacen grandes en compañía, detalles inmateriales que te arrancan sonrisas cuando cierras los ojos. Y el sabor del verano, las cañas, el pescaito frito y las frutas de temporada, dulces y refrescantes, ideales a media mañana, como postre y en la merienda.

Yo no os voy a mentir, reconozco que como mucha menos fruta de la que debiera (mal, muy mal), y sin embargo, es en verano cuando el cuerpo me pide aumentar el consumo. Sirva este post para hacer oficial mi firme propósito de incluir la fruta en mi dieta diaria. Y para hacerlo un poco más atractivo, traigo algunas ideas (en forma de recetas) para quienes, como yo, no encuentran el momento de comerse la fruta sola porque sí.

Fruta en ensaladas:

  • Sandía con aguacates
  • Granada con queso de cabra frito y vinagreta de miel
  • Higos (o brevas) con mozzarella y nueces
  • Mango con jamón y frutos rojos

Clásicos que no pasan de moda:

  • Melón con jamón
  • Bocaditos de uva con queso y sésamo
  • Macedonia de frutas (libertad, pica fruta y mezcla sin miedo)

Recetas más elaboradas, para los valientes:

La pera tiene premio:

  • No una, sino doce recetas con pera me he encontrado aquí, y como no me decidía, os las dejo todas.

Y esto es todo por hoy, que no es poco. Espero que os guste y que incluso os arrastre a la cocina a darle forma a alguna de estas recetas. Podéis contarme cuál es vuestra favorita o sugerir otras preparaciones, que yo voy tomando nota. Disfrutad del primer fin de semana del verano (¡viva!) y nos leemos el lunes.

PD. No me voy sin recordar que el sorteo sigue en marcha hasta el lunes, así que si por alguna casualidad aún no has participado, haz clic aquí y tira los dados, que es bien fácil.

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Lunes con sabor a limón

cheesecake limón y mascarpone 2

#PlayItLoud!

Hoy vuelvo a rendirme a mi “yo cocinillas”, ese que aflora de vez en cuando y tiene predilección por hacerlo los lunes. Y es que, qué mejor día de la semana para cambiar ese regustillo amargo que a veces deja la vuelta a la rutina (sobre todo las primeras horas de la mañana). Por eso vengo repostera, con la intención de aportar un toque dulce (pero sin pasarnos) y fresco, como un perfecto día de verano (ya sé que aún no ha llegado, pero es que yo el verano lo mido en grados y por tanto, puedo afirmar que ya está aquí).

¿Y qué vamos a cocinar? Pues algo tan fácil que da risa y tan rico que hace sonreír: tartitas de queso y limón que no requieren horno, ni gelatina, ni ingredientes disparatados. La receta original la he descubierto en este post de Tengo un horno y sé como usarlo, que desde ya forma parte de mi barra de favoritos culinarios, porque sus platos son una delicia y dado que empezó su blog en 2010, imaginad si hay material para experimentar.

cheesecake limón y mascarpone 4

Los ingredientes son ideales para dos tartas pequeñitas. Yo, en lugar de usar mini moldes, me decidí por presentarlas en dos tarritos de cristal que tenía muertos de risa en casa. Como son tamaño mini, pueden comerse de una sentada y me pareció una forma original de prepararlo.

1) Para la base (yo aquí fui un poco a ojímetro, pero os dejo las medidas de la receta para que os sirvan de guía):

  • Galletas tipo digestive o María (como prefiráis). Entre unas 5 y 8, dependiendo de cómo de grande queráis que sea la base
  • Unos 50-60 gramos de mantequilla derretida (unos segunditos al micro, pero sin pasarse)

2) Para la crema:

  • 250 gramos de queso mascarpone
  • Zumo de limón natural (medio limón estará bien, aunque podéis modificar las cantidades según os guste más o menos fuerte)
  • 50 gramos de azúcar

cheesecake limón y mascarpone 5

¡Toca preparar!

  1. Desmigamos las galletas hasta que queden reducidas a polvo y la mezclamos bien con la mantequilla derretida. Ponemos la mezcla en el fondo del molde que hayamos elegido, apretando bien para que coja consistencia y no se desmorone al desmoldar.
  2. Para hacer la crema sólo tenemos que mezclar el mascarpone con el azúcar y el limón durante un rato, hasta que el azúcar no se perciba y nos quede una mezcla fina y suave al gusto.
  3. Verter la mezcla sobre el molde y meter en el frigorífico, donde deberá estar al menos 3 horas antes de sevirlo.

cheesecake limón y mascarpone 3

Y ya sólo queda disfrutar de un rico postre, desayuno o merienda perfecto para esos días en que el calor aprieta. Podemos acompañarla de cualquier mermelada de frutas, aunque mis favoritas son las de fresas o arándanos y si, además, le ponemos un poco de cariño a la presentación, podemos convertirlo en la merienda ideal para una tarde de piscina o de playa, por ejemplo.

cheesecake limón y mascarpone

Espero que os guste y si os animáis a hacerla, contadme qué os parece. También podéis confesarme cuáles son vuestras recetas favoritas para estos días de calor, así aprendemos juntos.

¡Ah! No te olvides de participar en el sorteo por los 100 posts si aún no lo has hecho (pincha aquí y entérate de todo).

¡Que paséis un día estupendo!

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Mi álter-egoblogger y el verano

Álter Egoblogger summer outfit

#PlayItLoud!

Hace ya algún tiempo os hable de mis ‘por qué sí’ y ‘por qué no’ en el universo Egoblogger y, a modo de terapia para suplir mi no rotundo a ponerme delante de una cámara y posar, así como natural, os presenté a mi Álter-Egoblogger. Pues bien, con la llegada del buen tiempo, a esta señorita se le han vuelto a despertar las ganas de salir a dar un paseo y me ha pedido que la ponga bien guapa y le dedique un post. Así que allá vamos.

Mi outfit ideal para un día de verano incluye un vestido fresquito sí o sí. No se me ocurre nada más fácil y cómodo para lidiar con esa franja de entre treinta y cuarenta grados que nos regala la estación estival por estos lares del sur. Si la prenda en cuestión es amplia y sueltecita, mejor que mejor, libertad de movimiento y de respiración, gracias.

Si tengo que elegir un estampado, sin duda me quedo con las rayas. Adoro la ropa a rayas y cada vez que voy de compras (cosa poco frecuente últimamente), vuelvo a casa con al menos una prenda de éstas. Si no fuera porque el sentido común me frena, mi armario estaría íntegramente compuesto por ropa a rayas, y no estoy exagerando (bueno, un poquitín sólo). Para el verano, aparcaríamos un poco las clásicas negras y azul marinas para lucir otras de colores más alegres.

En los pies, unas cuñas de esparto, la única forma no dolorosa de regalarme unos cuantos centímetros de estatura. ¿Por qué no podrán todos los tacones preciosos y maravillosos del mundo ser igual de cómodos que unas simples cuñas de esparto? Por regla general, mi yo verdadero se pasa el verano en sandalias planas (la comodidad es mi religión), pero las cuñas son una opción bien bonita y socorrida para esos días en los que una quiere arreglarse un pelín más. ¡Larga vida al esparto!

El bolso, que sea amplio y tenga asas bien largas, para que me quepan todos los básicos imprescindibles y poder llevarlo colgado del brazo. Mira que hay clutches que me enamoran, pero es que después de la primera media hora, yo ya no quiero llevarlo más en la mano, y aunque casi todos traen la opción de ponerle la cadenita, pues algunos como que pierden un poco.

Y por último, hablemos de maquillaje y peinado. Algo cómodo que no implique tener que utilizar la plancha con estos calores. Me chiflan las trenzas, sólo que tengo muy, pero que muy poco arte para hacérmelas, por lo que al final siempre acabo con un moño despeinado. Prometo practicar. Y para la cara, polvos ligeritos, colorete y labios rosas. Para el día a día no quiero nada más (yo soy muy de ir con efecto “cara lavá”).

Ahora os toca a vosotras (los chicos también pueden participar si quieren, ojo), ¿me contáis cuáles son vuestros básicos diarios y algún truquito de belleza?

¡Que paséis un buen fin de semana!

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Calendario Junio Craft&Music

Calendario junio craft&music

#PlayItLoud!

Ya sí que sí. Llega junio y con él, el verano, aunque aún haya que esperar hasta el día 21. Como casi cada año, mayo se pone tonto y nos deja unas semanillas de mal tiempo, después de que hayamos saboreado las mieles de ese sol que aprieta y te permite tumbarte sobre la arena de la playa cual lagartija. Además, ya han abierto la piscina de mi urbanización, claro que con el viento y los nublados que hemos tenido estas últimas semanas, no he podido más que mirarla desde el balcón. Yo, que ya había empezado a cultivar un tono tostadito bastante aceptable, vuelvo a mi habitual amarillo pálido. Menos mal que la cosa parece haberse arreglado y por aquí abajo el sol vuelve a brillar con fuerza.

De todas formas, aunque aún nos caiga alguna tormenta, no me pondré demasiado dramática, que viviendo en Málaga ya me dará tiempo a cansarme del calor, y me veréis llorar y suplicar para que empiece el frío cuando llegue noviembre y los termómetros aún se acerquen a los treinta grados (aviso).

Para no perder las buenas costumbres, os dejo con Miss Junio, que viene bien equipada para los calores veraniegos con su tinto de verano, sus gafas de sol y su ombligo al aire (ella, que puede permitírselo). Ropa y colores fresquitos para que el calendario resulte bien alegre, ya sea en la pantalla de vuestras ordenadores y/o tabletas, o con una chincheta en el corcho de la pared.

Para descargar la imagen en tamaño completo sólo tenéis que hacer clic sobre la misma y salvarla en vuestros ordenadores (y ya asignarla como fondo de escritorio según corresponda).

Y poco más por hoy. Sólo me queda desearos un buen fin de semana, ya sea con sol o con lluvia. Seguro que algo se nos ocurre para sacarle partido.

¡Hasta el lunes!

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Operación bikini… 2015

operación bikini#PlayItLoud!

Podría contaros que siempre llego tarde a la operación bikini, pero eso no sería del todo cierto, y una de las cosas que me he prohibido hacer en este blog es contar mentiras (tralará). En realidad, la razón de que siempre llegue tarde es que nunca acabo de proponérmelo. No negaré que se me pasa por la cabeza a la mínima que comienza el bombardeo audiovisual y nos plantan en las narices a esas modelos tonificadas que se pellizcan lo que consiguen agarrarse de piel, para intentar convencernos de que se les asoma un michelín al final de su vientre liso y perfecto, o las que usan potingues para luchar contra una celulitis que sus muslos jamás han conocido (menos mal que ahí está la revista Cuore, que cada verano viene a darnos una palmadita en la espalda con su reportaje de famosas en la playa: ‘no te creas nada, nena, que todo es producto del photoshop’).

Pues eso, que al final te plantas en el verano (que aún no ha llegado, pero aquí como si lo hubiera hecho) y te das cuenta de que aquel vago propósito de salir a correr tres veces por semana, o practicar yoga y/o pilates en el salón de tu casa, ha sido aún más vago que tú y se ha quedado en pura palabrería . Y además, está la anti-dieta-veraniega-playera, que en mi caso se resume en dos opciones: 1) plan bocata, bolsa de patatas y lata de cerveza; 2) plan chiringuito, con fritura de pescados y espetos bien doraditos, todo acompañado de unas cuantas cañas, por favor. Y qué feliz me hacen ambos.

Como ya he dicho, no niego que a veces fantasee con la idea de conseguir un cuerpo 10, yo también soy víctima de la sociedad (que ya es curioso que el canon de belleza ideal sea el que posee un porcentaje muy pequeño de la población femenina y todas las demás, amplia mayoría, tengamos que aspirar a eso), pero no por encima de mi felicidad. A mí me hace feliz no dejar comida en el plato, repetir si veo que me lo pide el cuerpo, merendarme un buen bocata de vez en cuando y comprarme un helado cuando salgo a pasear. Y no tengo que sentirme mal ni culpable por eso. Sé que tengo que hacer deporte, pero no con el pretexto de tener el culete más firme del vecindario, sino porque mis músculos están bastante oxidados para mi edad, y eso sí que es algo por lo que merece la pena preocuparse.

Así que yo me voy contenta a la playa, con mi mini-flotador, al que no hace falta pegarle pellizco, y presumiendo de mi cuerpo real, al más puro estilo anuncio de Dove. Y la operación bikini, ya la dejamos para el 2015… si acaso.

¡Feliz viernes y a quererse!

PD. Os dejo el link a este video con el que me he topado mientras escribía este post, que invita a la reflexión acerca del tema de la belleza y cuyo mensaje me ha parecido genial.

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Calendario Mayo Craft&Music

Calendario mayo craft&music#PlayItLoud!

Adios abril… ¡Hola mayo! El tiempo vuela que se las pela y, si lo piensas con detenimiento, da hasta miedo, pero duele menos cuando lo que se aproxima es algo tan placentero como el verano. Cierto es que aún queda más de un mes y medio para que éste llegue de manera oficial, pero, por estos lares sureños, se nos ha colado tan pronto como en abril, y las playas ya lucen hasta la bandera, llenas de autóctonos que se broncean al sol y guiris que se adquieren felices un color rosa salmonete (ya os lo decía el lunes, ¡no olvidéis el protector solar!).

Pues eso, que mañana comienza mayo y yo no quiero ni escuchar hablar de días cuarenta, ni de sayos, yo sólo quiero sol y días largos, empezar la temporada de playa (que aún no he podido pisar como es debido), que abran la piscina de la urbanización, y sentarme al sol a leer un buen libro con un tupper bien llenito de fruta (que prepara como nadie mi Señor Wayne… ).

Como cada mes, desde febrero, os traigo el calendario descargable gratuito, para que hagáis más alegre vuestro escritorio o decoréis la pared de la habitación que más os plazca. Las instrucciones son tan fáciles que ni las necesitaríais, pero nunca están de más:

  1. Haced clic en la imagen para verla en su tamaño original.
  2. De nuevo clic, ahora con el botón derecho de vuestro ratón.
  3. Seleccionad Establecer como fondo de escritorio.
  4. Listo para vuestro uso y disfrute.

¡Poco más por hoy! Feliz puente y festivo para quienes tengáis la suerte de disfrutarlo. Yo os espero por aquí el viernes, como de costumbre. Pero no me iré sin antes recordaros que hasta el viernes por la noche estamos de sorteo y que participar es pan comido y los premios, para comérselos. Entra en este post y no te quedes sin jugar.

¡Que paséis un gran día!

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Lunes inconexos

#PlayItLoud!

Lunes de pensamientos inconexos, que se niegan a unirse para buscarse un sentido y prefieren volar a su aire para agrupar ideas con poco en común. Después de un fin de semana de mucho sol, algún gin tonic, varias cervezas, tintos de verano y estómagos felices, llega un lunes de resaca que pide desvaríos varios.

Hoy no os entretengo mucho y os dejo un post con más forma de viernes que de lunes… A veces toca saltarse las reglas. Y ahora, si os apetece, dadle al play (gran consejo: usa protector solar).

inconexión

PD. No olvidéis que seguimos de sorteo hasta el viernes, así que si aún no has participado, haz clic aquí, que te cuento lo fácil que es hacerte con el súperpremio.

¡Feliz lunes!

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Verano, ven ya…

Ganas de verano_

#PlayItLoud!

Soy más de verano que de invierno. Lo reconozco. Y mira que cuando se acerca noviembre, y por aquí abajo seguimos en manga corta y sandalias, despotrico y le pido al universo que nos mande un poquito de frío para poder colocarme el abrigo, los pañuelos (mi prenda estrella, no me verás sin uno, a no ser que haga cuarenta grados a la sombra), el gorro, las botas… Pero es como esa ilusión infantil que sentíamos con la vuelta al cole: efímera. La felicidad que daba estrenar libretas, estuches y pilots de mil colores (y qué manía se le cogía a quien más tenía). Y el ansia por que te mandaran deberes. Los primeros días volvías a casa feliz de la vida, te esforzabas por plasmar tu mejor caligrafía y hasta subrayabas los títulos en distintos colores. Un par de semanas después, llegabas a clase con la libreta emborronada suplicándole a tu amiga la aplicada que te dejase copiar las tareas.

Pues igual con el frío. A mí con un par de meses me sobra (y ya es mucho). Y ahora que los primeros signos de la primavera empiezan a asomar y las ganas de verano se multiplican por mil millones, una sale a la calle y se da cuenta de que lo que tenemos de momento no es la estación de las flores, con su temperatura agradable, que permite dejar la chaqueta en casa, sino el tiempo de los locos. Ese en el que te pongas lo que te pongas, nunca aciertas. Si hace sol y sales con menos ropa, te acabas pelando de frío. Si llueve y sacas el chubasquero y las botas de agua, una hora después parece agosto.

Sólo espero que este año el verano no tarde tantísimo en llegar como el año pasado, que a 21 de junio parecía otoño (y no estoy exagerando, si hacéis un poco de memoria seguro que lo recordáis). Así que yo, a modo danza del sol, quiero compartir con vosotros algunos pensamientos felices que se me vienen a la cabeza cuando pienso en el verano:

  • El piestureo. ¡Y qué bien sienta! Adoro pintarme las uñas de los pies cuando ya puedes lucirlos y hundirlos en la arena de la playa, acercarte a la orilla y sentir ese escalofrío que da el contacto con el agua helada del Mediterráneo (y que conste que todo esto es desde antes de la era Instagram).
  • Perderme en un libro. Bajarme a la piscina con la toalla y una buena historia, de esas que consiguen que te olvides del día, de la hora y hasta del mundo. Disfrutar de esas rachas en las que te zampas tres libros en una semana.
  • Terracear. Hacer un alto en el camino para disfrutar de una buena cervecita al sol, con unas aceitunas, unas tapas y la mejor compañía del mundo.
  • Trasladar la oficina al balcón. Porque por muy mona que haya dejado yo la pared que tengo delante de mis narices en el estudio, sentarse al aire libre y, a lo lejos, incluso ver el mar, como que sienta mejor.
  • Gin-tonics que parecen macetas. Sí, soy una enamorada de los gin-tonics, y quiero pensar que no es consecuencia de la fiebre que ha entrado por esta bebida, que hace que a veces nos la cobren a precio de riñón. Una noche de verano, buenas amigas, algo de música y una copa de balón en la mano. Eso es vida.

Y pensando mucho en esto, además de ahuyentar cualquier pensamiento maligno, igual consigo que que el satélite Meteosat ese se ponga de mi parte y nos mande unas cuantas fotillos de anticiclones permanentes, para que pronto podamos deshacernos de las mil capas de cebolla y lucir nuestra piel al sol (siempre con precaución).

Y vosotros, ¿me contáis que os sugiere el verano?

¡Feliz fin de semana!

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